<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816</id><updated>2011-07-08T11:41:00.295-04:00</updated><category term='Ensayos'/><category term='Cuentos'/><category term='Poema'/><category term='Cuento'/><category term='Poemas'/><title type='text'>Delfín Negro</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>22</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-6871624498213018434</id><published>2010-08-09T05:16:00.003-04:00</published><updated>2010-08-09T05:37:08.415-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>LA CASA SOLARIEGA</title><content type='html'>PRIMER PREMIO CUENTO DEL CONCURSO FUNDACIÓN GLOBAL DEMOCRACIA Y DESARROLLO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dedicado a Steve Irwin, que supo amar a los seres que no saben que son, y abandonar su cuerpo antes de que este lo abandonara a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Mis manos y mis pies han aprendido a hablar con el agua. Un diálogo casi en silencio, con suaves sonidos, con roces que componen un alfabeto mudo, un idioma de dedos medio mojados, de muñeca hundida, de pelos humedecidos, de gotas que ruedan. Tanto tiempo duraron sin encontrarse esta piel y esas aguas que ahora no hallan cómo separarse cuando se abrazan. Los pies sin embargo son casi analfabetos de humedad, no saben qué le cuentan las sílabas del hidrógeno y el oxígeno tibios o fríos metiéndose entre sus cortas coyunturas o subiendo tibia y peroné, esponjando pantorrillas como un tren sin ruedas que arranca del tobillo y le grita algo a la rodilla en un golpe de agua. Tampoco entienden el idioma de los metales pobladores de estas marinas corrientes cuando narran su historia, de cómo se distendieron con el big bang, y la sal explicando cómo llegó a hacerse salada.  Pero mis manos sí saben ya todo. Conocen su sintaxis de gotas, sus reglas de acentuación en pequeños altibajos de la corriente, sus adjetivos que envuelven de azul y verde, sustantivos que dejan caer su peso y se derraman en conjunciones hechas de acariciante rocío, interjecciones grises, artículos que se quedan sujetos a los pelillos en pausas que esperan los complementos ﬂuyentes de sabanas y sábanas cambiantes que despiertan los arrecifes y piedras. Les peinan y despeinan el transparente cabello que en chorros va y viene o el lacio pelo de algas que van dejándoles. Saben mis manos cuando el agua  habla alto, a voz en cuello, en elevadas y rubias olas, porque está en celo, emocionada de amor o cuando furiosa en fuertes ronquidos hondos y violentos en horribles golpes cobra su mal humor y su amargura a golpes sobre las rocas como si las odiara, en un ácido trago, queriendo suicidarse sobre las inocentes hijas de los fósiles, porque algo le molesta, una pena insondable le molesta por allá abajo, en los fondos oscuros del alma del mar, donde ni los que viven ven.&lt;br /&gt; Pero mis pies van aprendiendo. Ya saben cuando susurra porque quiere cariño o cuando habla quedo porque le queda un nudillo de dolor o tristeza en medio de dos corrientes plateadas y finas como cuchillos, que necesitándose se rechazan porque un líquido piensa que otro líquido sobra o porque siente que el otro líquido debe estar ahí para ser parte suya y no para aspirar a ser él mismo o a pertenecer otra ajena.&lt;br /&gt;   Mis manos, te lo aseguro, son maestras en agua, saben andar por la planicie azul, son cuentistas de sus escapadizos habitantes, novelistas de sus misteriosos fondos, poetas de sus caprichos. Tal vez se adelantaron a mis pies y a todo el cuerpo en el diálogo, por aquel aserto antiguo de que el conocimiento entró por las manos, de que el humano empezó a ser fiera vertical porque las extremidades superiores querían estar libres para aprender a tocar, a desarrollar esos ojos, oídos, olfatos y degustación que hay en la piel de la palma de la mano y la matemática que cuenta cada dedo. Ese ver tocando, ese oler oprimiendo, ese gustar apretando, ese oír rozando y ese sentir apropiándose de lo sentido, le dieron sentido e hicieron sabias a las manos. Por eso son tan locuaces en su líquido diálogo y saben escuchar con tanta precisión. Son, junto a mi voz, las mejores auxiliares para organizar el recuerdo de que vivo y del que vivo. Me voy a mis recuerdos, ven conmigo. Duérmete para que no te estorbe el mundo con sus reglas que de tanto repetirse parecen ser lo único cierto, lo único creíble. Duérmete para que en tus adentros, donde lo posible es imposible y posible, donde el capricho duerme y despierta cuando entras,  tu yo hondo converse conmigo y con mis aguas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     “Cierro mis ojos y lo primero que veo es que voy corriendo, corriendo, corriendo por primera vez voy por este arenoso patio en el que nunca había andado. Sin salir de mi casa había sido criado por mis padres, de quienes siempre sospeché que temían que alguien me llevara o me perdiera en la distancia, según decían. No sé quién podría secuestrarme ni en qué distancia me perdería. Pero les creía a mis padres, y eso no me preocupaba. Lo que me preocupó siempre fue ser feliz, y lo fui siempre. Ser feliz consiste en desear lo que puede conseguirse o conseguir lo que puede desearse.&lt;br /&gt;Y lo que se desea y consigue está en el mundo que para uno existe. Yo aprendí desde muy niño que mi país eran las cuatro paredes de mi cuarto. Mis continentes, los demás cuartos y la sala de mi casa. Que el mundo entero era mi casa completa y su techo blanco que continuaba de cuarto en cuarto limitados por las paredes azul tierno que devolvían las paredes a mis ojos. Las ventanas de la casa eran un misterio al que yo sentía que mis padres no querían que me acercara sino de noche. “Hay mundos que pueden dañar a los niños, porque lanzan colores y formas sobre tus miradas y si se incrustan dentro del cerebro se graban y hacen daño a los nervios y éstos al intestino, que se despelota en diarrea o en vómito o en algo más difícil: el estreñimiento horroroso”. Qué miedo me producían aquellas posibilidades que había probado en ocasiones y me habían lanzado a un triste y pesaroso malestar. No.  No quería aquello. No miraría nunca esas ventanas, porque no quería volver a estar así. Me convencí de que sólo eran reales mis padres y mi casa, y el resto del mundo de que me hablaban, eran fantasías, y si salía, podía  perder mi vida,  disuelto en esos mitos lejanos.&lt;br /&gt;     Me habían enseñado matemáticas. Con ellas y guiado por mis queridos progenitores, calculé que la casa tenía exactamente 1,395 metros cuadrados. Eso me parecía una inmensidad, un universo completo con todas sus estrellas. Porque aunque nunca las había visto, lo mismo que el mar, sabía lo que existían como una fantasía, como seres de historieta porque mis padres me lo explicaron, tal como me informaron del sistema planetario solar. Conocía a Plutón, Venus, la Tierra, Júpiter, Saturno, todo, todo como conozco al Quijote y Sancho, como palabras cuyo sentido está en las palabras que definen y son lo que describen, no en el hecho, sino en la fantasía visual. o sonora, en el hecho olido o tocado como experiencia imaginaria. Con las palabras y gráficos que hacen vivir las cosas y existir aunque se disuelvan junto a ellas cuando entramos en ese misterio interior que es el otro sueño, el que se vive sin los sentidos.&lt;br /&gt;     Suponía no estarían contentos de verme salir al patio. Y cuando mis padres tenían que retirarse de la casa por una razón o por otra, iban a lugares que luego me explicarían, y después no me explicaban o me explicaban a medias o a cuartas. Cerraban todo para que no saliera al patio. Barandillas fuertes, rejas inexpugnables, cristales gruesos y opacos casi como espejos, tejas para que no pasaran las sabandijas hacia adentro ni yo hacia afuera.&lt;br /&gt;     Jamás pregunté por qué no querían que yo saliera, pues en realidad, nunca me dijeron que lo hiciera ni que dejara de hacerlo, no obstante todo me evidenciaba que no querían. No lo averigüé, a pesar de que preguntaba los por qués de cada cosa, pues era un verdadero niño preguntón. Eso, lo de mi razón para no salir, lo consideré siempre como esos misterios sagrados que uno no entiende pero que hace como si entendiera para no pecar con la duda. Que uno no pregunta debido a que preguntarlos es más ofensivo que preguntárselo. Oscurezco el espíritu ante ellos para no ver la pregunta ni las posibles respuestas inventadas por mi mente. Esa maravilla tiene la oscuridad: ocultarnos las dudas y llevarnos al encanto de la fe y su ignorancia de todo a cambio de regalarnos una paz débil pero necesaria para esta imperfecta existencia.&lt;br /&gt;     Pero mis padres eran mis dioses, y estoy seguro de que ellos me explicarían todo, con todo el cariño me dirían por qué no debía salir, y yo me dormiría feliz meciéndome en la hamaca de esa dulce respuesta. Me dirían: “Queremos sepas poco del mundo, para que lo inventes. El mundo es un pedazo de sol que como un machete amarillo entra por la ventana, un cuchillo de luz que en vez de cortar hace vivir las cosas, y ama tanto a los seres que para no herirlos se corta y sangra sombras, y con ello hace el día. La luna es un sol tan cariñoso que para no molestar deja caer suavemente su polvo gris de luz como una llovizna transparentemente pálida, leve túnica luminosa que viste a todo lo existente, y los prepara para el sueño en que los envuelve la inmensa y dulce noche, que tiernamente da oscuras caricias a las cosas para que no despierten”, me decía mi madre.&lt;br /&gt;     “Que tu imaginación invente el resto”, completaba mi padre, y mi espíritu volaba.&lt;br /&gt;     “La Biblia, el Corán, el Talmud, El Libro de los Muertos, Los Vedas, El Bagadad Gita son libros sagrados para la gente”,había explicado alguna vez mi padre. Pregunté “¿Qué es sagrado”. Dijo:”Aquello que no puede discutirse porque lo ha dicho alguien que nunca miente”.&lt;br /&gt;     Ciertamente, pensé yo, ustedes son mi libro sagrado, pues no los he oído mentir. Dicen que si suelto un mango cae el piso, y eso ocurre. Que si lo tiro un mango contra el blanco del techo se romperá y teñirá de amarillo la pared, y así ocurre. Ustedes son mis profetas y mis libros sagrados y mis dioses. Qué bueno que estoy tan cerca de mis dioses y qué fácil puedo consultarles sobre mis faltas y sus remedios.&lt;br /&gt;     Me preguntaba secretamente -los únicos secretos que guardé a mis padres- hasta cuándo estaríamos ellos y yo sometidos a la dictadura del día y la noche. ¿Si siempre sería así, que la noche y el día vendrían al antojo del sol y de la luna? ¿No podría yo conseguir que amaneciera o anocheciera a mi voluntad? ¿Que yo dijera, “Día”, y fuera día, o dijera “Noche” y fuera noche sin que haya que esperar esas largas horas que ha impuesto no sé quién ni por qué ni desde cuándo ni hasta cuándo ni desde dónde ni hacia dónde, ni para qué? Lo mismo me preguntaba ¿por qué debía siempre llover desde el cielo y no desde la tierra? ¿Por qué esa dictadura en el comportamiento de la vida? ¿Por qué no puede una semilla de arroz dar habichuelas? &lt;br /&gt;     Me propuse crear mis propios día y noche. A mis horas preferidas, a mis minutos exactos, que amaneciera o fuera tarde con sólo desearlo. Jugar, por ejemplo, con un crepúsculo que en treinta segundos fuese un amanecer. Que a la madrugada le sucediera la tarde. Y que el sol del mediodía en 30 segundos se transformara en prima noche. Pensé en que la noche se parece al sueño, y el día a la vigilia. Cerré los ojos sobre la almohada y fue la noche. Problema resuelto el de la noche. El del día, pensé que podría lograrlo con los sueños. Pero los sueños no pueden controlarse y era de día en ellos cuando ellos querían y no cuando yo quisiera. ¿Cómo lograrlo?&lt;br /&gt;Y seguí reflexionando. Cerré los ojos y quise imaginarme el día. Lo conseguía, pero duraba muy poco. No tanto como la noche. Me propuse que una manzana que yo tuviera en la mano, la soltara y cayera sobre la pared, y que mi camisa pudiera caer hacia el techo. De este mismo modo, hice otros experimentos buscando romper la conducta de las cosas, esa conducta que de tanto repetirse hace a uno creer que es la única posible, y convencer a todos de que todo lo contrario es absurdo.&lt;br /&gt;     Un día, muy de mañana, mis padres salieron. Me dejaron todo listo para comer, mi ropa de ponerme, el agua de bañarme, todo, como siempre, como por años lo habían hecho. Pero aquél sería el día de yo lograr mi sueño, mi propósito. Algo me dijo que allá afuera, en el patio estaría el día voluntario, el día mágico que durara unos minutos, unas horas o unos segundos, todo lo que yo quisiera. Algo me secreteaba que si salía tendría poder para hacer toda la magia del mundo, que todo antojo sería realidad, que podría romper la dictadura de la rutina que los hombres, no sé si convencidos o vencidos, llaman lógica. Tal vez mis padres no querían que yo lo descubriera, porque ese día dejaría de ser un niño y pasaría a ser un dios, uno de ellos, y ellos, que no tenían más niños, más pequeños con cuya inocencia entretenerse en sus horas de ocio, acaso eran dioses que temían perder la adoración del único que los adoraba. Y un Dios sin adoradores no tiene razón para existir, porque entonces no ha creado el mundo ni dirige el destino ni castiga ni premia. Sí. Por ello debería ser que ellos no querían que yo conociera el patio. Para que no fuera perfecto como ellos. Para que no me desatara de aquel pequeño mundo que les pertenecía y a ellos, que habían creado, como a mí, y a ese mundo me debía. Temían quizás que descubriera el secreto de viajar como ellos a esas fantasías lejanas de que me hablaban.&lt;br /&gt;     Hurgué, como nunca, si habían dejado algo abierto, algo que se les hubiera olvidado cerrar. Una ventana sin aldaba y candado, una puerta sin el seguro puesto, alguna reja floja, algún candado dañado o cerradura rota, alguna teja zafada por donde mis dedos pudieran romperla toda. Jamás se me había ocurrido intentar salir, y por ello, el examen de estas cosas era como ver algo nuevo, pues no las había visto nunca, me pasaban desapercibidas. Es que sólo el deseo insatisfecho hace a los ojos mostrarle al inocente yo interior lo que el exterior casi lanza sobre nuestro cuerpo. Como sólo el deseo insatisfecho hace pecar, pues él mismo es el pecado.&lt;br /&gt;     ¿De qué color sería el patio? ¿Cómo serían las cosas más allá? ¿Habría ciertamente pájaros cantando como me explicaran? ¿Cómo sonaba el mundo más allá del cuadrado cielo azul de estas paredes? ¿Qué sabor tendrían las cosas, fuera de esta casa? ¿Sería el mismo sabor? ¿Las cosas que dentro de esta casa son verde, rojas, negras o amarillas, serían de ese mismo color puestas fuera de aquí? ¿Vería sobre sus ramas esos frutos que mis padres traían, cómo colgarían, habría otras especies diferentes de las que mis padres decían que había en la distancia? ¿Cómo serían esos países cuyas imágenes me enseñaron mis padres, y que creerlas tan ciertas nunca me interesé por conocerlas en vivo yendo a ellas y respirando su aire, su olor, tocando sus monumentos, escuchando a su gente? ¿Existirían verdaderamente?&lt;br /&gt;      Di vueltas lleno de dudas antes de tocar una puerta o ventana o reja o teja para intentar salir. Dudaba. Me sentía pecador, desobediente, atrevido, sedicioso, rebelde, insensato, que insultaba a mis padres en su intención de que no saliera de las paredes donde estaba y donde era feliz. Pensaba que el mundo se acabaría para mí al abrir una de esas salidas. ¿Y si entraba un viento arrollador y me arrastraba o caía a un precipicio, un hueco infinito en el que no hallaría nunca el suelo y mis pedazos podridos cayeran poco a poco desde el aire en un infierno terrible y amargo, rojo y amarillo de sangre y fuego brotando y envolviéndome?&lt;br /&gt;      Pero al fin, la fe cuarteada fue vencida por los sólidos golpes de la duda, más pudo la luz que la noche, la curiosidad que el miedo, y me decidí a hacerlo. Pasó el primer día sin ellos. Llegó el segundo. El tercero. El cuarto. El quinto y el sexto. El séptimo, que siempre me dijeron sería un día de suerte, fue elegido por mí para intentar abrir las muy cerradas puertas y ventanas. Escogí la hora en que todavía no ha amanecido pero ya no es noche, sino un momento neutro, híbrido como esa raya invisible que separa y une agua y aire, raya que no es de aire ni de agua y los contiene a los dos sin contenerlos, y contiene a uno y a otra en su intención de ser una y otro. Cuando la luna se despedía de un sol que no llegaba. Se daban el toque de luz final e intercambiaban gris por amarillo, roce por invasión, sombra por penumbra.&lt;br /&gt;      Al tocar la puerta principal, se abrió sin empujarla. Con el leve roce del dedo. Iba hacia afuera huyendo, pero quise probar las demás salidas, para asegurarme de que mis padres se habían equivocado con esta puerta al dejarla abierta, y así darle grandeza a mi proeza de haber escogido precisamente primero la que dejaron abierta por error. Eso me daría un orgullo que nunca tuve cuando mis padres me decían que yo era inteligente. Creía lo decían porque de verdad lo sentían, pero que al decirlo buscaban más hacerme sentir feliz que responder a la certeza del hecho.&lt;br /&gt;      Puerta por puerta, teja por teja, ventana por ventana, pared por pared, todo lo revisé con mis manos. Todo lo toqué y todo cayó. Todo se fue como tragado por el aire. Hasta las columnas fueron disueltas por el poderosamente ligero pasar de mis manos. Sólo entonces supe que viví siempre rodeado del mar en una pequeñísima isla arenosa cuya única vivienda era la nuestra. El amplio mar y el agua batiendo la arena, el sol mirándose al espejo azul el mar que bailaba ante mis ojos como si hubiese estado toda su vida estático, tranquilo, muerto, únicamente esperando a entrar en mis ojos para entonces moverse y hacer la fiesta con el viento sólo para mí. Unas pocas palmeras se inclinaban como queriendo irse con sus ramas a bañar en la inmensidad que las llamaba. Fui feliz. Tan feliz que mis temblorosas manos empezaron a sudar rocío, brotarles el vapor del agua que subía contra los resquicios de las rocas como hechas una manada de minúsculos y brillantes insectos blancos que se disolvían en el aire. Me preguntaba si esa inmensa laguna que es el mar, los peces, palmeras, arena, tenían una existencia previa a yo mirarlas o si habían comenzado a existir sólo al tocarlas con mis ojos?  ¿Había algo más que fantasía fuera de la difunta casa? ¿O sólo han comenzado a existir a causa de la desaparición de mi casa recién muerta?&lt;br /&gt;Algo cortó de repente la dicha de este diálogo con el mundo. ¡Terrible: yo había dejado a mis padres sin su casa solariega! Qué sería de mí cuando llegaran. ¿Me castigarían, me hablarían mal, me golpearían como no lo habían hecho nunca, para que pagara en castigo físico lo hecho? &lt;br /&gt;Algo me aturdía más: la posibilidad de que mis manos  hubiesen adquirido un poder tan destructivo como el del basilisco cuya mirada disuelve todo, y que según mis padres,  desapareció junto a sus descendientes con sólo verse unos a otros. &lt;br /&gt;¿Y si el mundo desaparecía todo con sólo yo tocarlo: árboles, piedras, los lejanos países, que han de existir aunque sea en la esfera de lo  fantástico: monumentos, torres, estatuas, obras de arte, libros, niños,  madres, abuelitas y abuelos?&lt;br /&gt; ¿Qué pasaría cuando hubiese destruido todo y quedara sólo bajo mis pies la seca y desértica Tierra, un planeta girando solamente conmigo? ¿Sería yo entonces culpable de la muerte de toda la civilización, de todo libro, de toda máquina, fruta, animales, aire, lluvia, que destruyera todo lo que existe con un leve roce? Me retumba y vuelve la pregunta a mi mente: ¿Qué pasaría cuando quedara sólo bajo mis pies la seca y desértica Tierra girando conmigo, y por casualidad resbalara y mi mano tocara el planeta y desapareciera bajo mis pies, y quedara yo flotando en el espacio, girando alrededor del sol, y el día y la noche fueran sólo mi sombra sobre mí, que en mi espalda amanezca  mientras anochezca en mis pies, que la madrugada sean unas recién nacidas luces ciegas saliendo de entre mis cabellos y el crepúsculo sean pálidos rayos rojos mortecinos que hacen su tumba para enterrarse en mis pies? ¿No tendría más noches de luna,  ni de estrellas, pues según mis padres, la luz de la luna es reflejo de la tierra, y la tierra sería yo? ¿Y si ahora me tocaran mis manos a mí mismo y también mi cuerpo se disolviera, qué haría yo sin mi cabeza, mis brazos, sin mis piernas, sin mi corazón ni hígado, cerebro, corazón, pulmones, esqueleto, sin ojos, boca, nariz, orejas, lengua, piel, sin mis extremos e interioridades todos,  sin mis manos, en fin, qué haría yo sin mi cuerpo, seguiría siendo yo, sabría algo de mí? Es verdad,  así develaría el misterio de si el alma existe sin el cuerpo, si el espíritu queda flotando en la nada sin materia. Algo que siempre quise querer saber y lo evité para no  pecar de preguntarlo a mis padres o preguntármelo a mí. Pero ahora, en este limbo del descubrir en que mi mente me asedia con todo lo que no debía preguntarme, tengo miedo y dicha, alegría y espanto.&lt;br /&gt;       ¡Ay, lo que más me dolía eran mis padres, que llegaran y me abrazaran y se abrasaran al encontrar mi destructiva piel! Ay, ellos que tanto me quisieron. Empecé a llorar por su antemuerte,  tristemente me fui en lágrimas. Pero toqué la tierra, plantas, palos secos, arena, y nada se destruyó. Volvió a mí esta parte de la paz perdida.&lt;br /&gt;Gran descubrimiento fue ver el mar, esa gigantesca valla azul hecha de agua y cielo,  del que sólo conocía sus fotos y las palabras con que mis padres lo describían, y ahora veía que no era un ser de historietas como había creído en mis adentros. Azul como la casa era el mar que nos rodeaba. Como ya he dicho, no había vecinos, calles, edificios, parques. No había ningún pueblo ni país en que viviésemos. Nuestra casa solariega, como he dicho, habitaba una isla y su patio eran arena y mar, su solar, playa y roca, y viento y olas. Rodeada de mareas y  esta espuma  que habla ahora con mis pies, que por primera vez se veían la ven, con su agua cálida y su aire húmedo.&lt;br /&gt;A cada momento oía o veía algo y pensaba que eran mis padres que llegaban. &lt;br /&gt;Un día, después dormir a plena luna, al despertar en la mañana junto al amanecer, me quedé escuchando el ruido del agua sobre las rocas, unas veces como violín rozado por el arco cuando arenas y caracoles se suavizan a la caricia del agua, otras como piano con teclas de roca, tocadas por las manos de un agua que sube y les cae una y mil veces. Oí en esta música la voz de mis padres hablándome al ritmo del viento y la piedra y la arena y el agua era su lengua y las rocas sus labios y su cara, la isla hecha mejilla suya. Recordé la música que me enseñaron a oír, y ví en los paisajes las obras de los maestros cuyas imágenes y letras sublimaron muchas veces mis ojos y manos. Al tocar las algas, toqué las estatuas que me habían traído y vivían en la difunta casa solariega,  que ahora bulle en mí como lo que nunca fue: una feliz prisión de la  que recién me libero. Comprendí que Beetoven, Dvorak, Haidyn, Bach, Gerswin, Berlioz, Manuel de Falla, Héctor Villalobos, Wagner, José Antonio Molina,  Mozart habían aprendido los sonidos de su música en el viento y las olas, del roce de las hojas, de los troncos que se acarician, aprendieron su música. Que el sonido de los instrumentos musicales venía del sonar de la vida. Ahora regresaban a mí desde el paisaje. Olvidé maestros y música, y devolví a la naturaleza sus claves, sus notas y compases, su ritmo y coloratura y a ella me entregué.&lt;br /&gt; Mis padres habían venido en olas y riendo con la espuma hecha sus dientes, el mar era su cara y la luz sus cabellos, y me dijeron que nunca se fueron ni me habían impedido ir donde quisiera. Que estaban alegres de que yo intentara salir sin su permiso, y que ellos no volverían a ser humanos, que como elementos me acompañarían siempre. Que hiciera una barca con las ramas de los árboles secos de la isla y me marchara y buscara compañera y tuviera hijos y volviera a la isla e hiciera con mis manos y las de ellos una casa tan secretamente abierta como la anciana y difunta casa solariega que habían hecho para mí. Donde fueran tan libres que al tocarla con el deseo de ver lo que había detrás de sus paredes, no hiciera oposición, sino que los dejara enseguida a su voluntad para elegir dónde y cómo vivir. Pero que no les dijera cómo ni en qué momento hacerlo. Que los dejara libres. Sin decirles qué es mejor. Si el lugar donde estamos o aquél a donde vamos”.&lt;br /&gt;     Ya te he contado todo a ti, que soy yo mismo contándomelo todo, porque sé que todo lo que se cuenta es cierto, en alguna esfera del existir existe y vive. Ahora soy un ser marino, un animal de aguas y de aire y de tierra, anfibio sin la piel ni los bronquios ni la traquea ni la sangre fría, porque no necesito haber nacido con ellos, pues los tengo tan pronto deseo tenerlos.  Ahora camino grabando lo que mi voz y los gestos de mis manos les dicen a las olas mientras organizo estos recuerdos. Aprovechando que mis hijos han salido de la isla que es casa solariega y es isla marina, y me han dejado paseando por la orilla, mientras las olas y el viento hablan, unas veces para mis pies, otras para mis manos y mi cuerpo que se mece en estas idas y retornos que recuento.&lt;br /&gt;     Las olas, que son mis padres van y vuelven y cada vez no sé si volverán o no, o si no han vuelto nunca sino que en cada ola encuentro padres nuevos, no sé, porque son libres como yo de volver o quedarse, ser o no ser, como siempre quisieron ellos y quise yo: que aprender a inventar mi sol, mi luna, mi día, mi noche, mi tarde, mi madrugada, mi crepúsculo, mi aurora, mi hora y mi minuto, mi segundo y mis años, y como arena en el reloj que al bajar toda se vira para volver a comenzar, como el agua en la clepsidra, que cuando pasa finge no volver jamás,  pero inexorablemente con los siglos vuelve a pasar como vuelve la clepsidra a serlo en otras manos. Porque eso es el universo, un irse para volver interminable, un ser y no ser revuelto en horas de idas y retornos.&lt;br /&gt;     Oigo una ola que viene, el sol que se asoma y la lluvia que me visita. No sé sin son mis padres o mis hijos o si soy yo o si somos un uno y múltiple ser en su interminable ciclo de irse y volver sin dejar de acompañarme y ser libres y dejarme a mí serlo.&lt;br /&gt;Te dejo un momento, y voy  a ver quién llega.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-6871624498213018434?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/6871624498213018434/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=6871624498213018434&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/6871624498213018434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/6871624498213018434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2010/08/la-casa-solariega.html' title='LA CASA SOLARIEGA'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-5391311489090145523</id><published>2010-08-08T07:21:00.001-04:00</published><updated>2010-08-08T07:22:42.373-04:00</updated><title type='text'>LEÓN DAVID O LAS PERLAS DE UN ESTILO PROPIO.</title><content type='html'>LEÓN DAVID O LAS PERLAS DE UN ESTILO PROPIO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Freddy Armando&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿QUÉ ES UN AUTOR?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando hacemos andar nuestros ojos sobre la obra de León David encontramos que es verdaderamente un autor. Esta afirmación habrá de sorprender al lector, porque si publica un libro –y ha publicado ya varios- se presume que ha de ser necesariamente un autor. Sin embargo, no tiene que ser así. Hay cantidad de libros publicados en nuestro país y el mundo por personas que no son autores en el sentido exacto, preciso de la palabra. &lt;br /&gt;Son, diríamos que escribientes o diletantes, en vez de escritores. ¿Por qué no son autores? Porque no han logrado un estilo, un enfoque particular que dé identidad propia y valiosa a sus pretendidas creaciones; no han alcanzado un sello que los separe y destaque en el montón de letras que se lanzan constantemente al aire, y muestre los aportes que hace al mundo creador, científico o tecnológico. De este modo cumplirían con lo que muy bien define el Diccionario de la Academia de la Lengua Española al autor: “Persona que es causa de algo”, dice la primera acepción, y la segunda –mi preferida- “persona que inventa algo”.  Podríamos abundar más en la discusión de esta idea, investigar la opinión de Buffón, Bousoño, Pedro Henríquez Ureña, Italo Calvino y otros estudiosos del tema, pero tendríamos que dedicar la mitad de este trabajo sólo a hurgar en ese interesante tema, que no fue del que vinimos a hablar, sino de León David y su obra.  Me parece que las definiciones citadas son suficientes para esta sucinta exposición. &lt;br /&gt;No obstante, quiero hacer mi personal y humilde exploración sobre qué caracteriza a un autor. &lt;br /&gt;Lo primero para descubrirlo, dentro del maremágnum de falsos profetas literarios, es saber si tiene un estilo personal, una forma de ver la vida, las letras, técnicas, metáforas, imágenes, rima, en fin, si posee una manera particular y propia, funcional y emocional de amasar, distribuir, mover y calentar los ingredientes con que se cocina ese exquisito plato que son las letras en sus ricas vertientes para el paladar espiritual.&lt;br /&gt;Es la clave, el agua de Arquímedes, la manzana de Newton, la esfera de Copérnico, la deseada piedra filosofal de Paracelso, que alcanzan los escritores, que encuentran o deben encontrar los críticos literarios en la obra de cada escritor para obtener la medida de sus innovaciones, y de ese modo determinar el grado de calidad donde ha de colocarse entre los niveles del escalafón de creadores. Así sabremos si es un agradable escribidor como Isabel Allende, buen escritor como Amado Nervo, un gran talento como Gabriel García Márquez, maravillosa excelencia como Víctor Hugo o excepcional genio como Cervantes. &lt;br /&gt;Obsérvese que establecemos estos parámetros a partir de la obra de cada autor, de la forma más sopesada posible, porque lo importante de un escritor no es (como suele confundirse a menudo) el país al que pertenece, el idioma en que escribe, el movimiento, generación o escuela literaria a que se suscribe. Sin dejarnos llevar del mundanal ruido de la promoción mercadológica o de que la imagen de república culta de algunas naciones. La ceguera que crea ese deslumbramiento ha hecho que se cuelen muchos intrascendentes en el mundo literario, impulsados principalmente porque son romanos, griegos, franceses, italianos, ingleses, irlandeses o surrealistas, románticos, modernistas, simbolistas o de la generación del 98, del 27, de los Siglos de Oro, del tiempo isabelino, etc. &lt;br /&gt;Lo contrario ocurre con los países, generaciones y movimientos que han tenido un bajo perfil en la historia de las letras, los cuales en ocasiones producen grandes escritores que no son reconocidos, y ha resultado imposible hacerlos penetrar el mundo que promociona las letras, como es el caso de algunos escritores dominicanos: Franklin Mieses Burgos, Juan Bosch, Pedro Mir, Tomás Hernández Franco, Rafael Américo Henríquez, Freddy Gatón Arce, Aída Cartagena, Euridice Canaán, el mismo León David. Y hasta el propio Pedro Henríquez Ureña, no obstante su monumental obra crítica, filológica, poligráfica, hubiera sido más reconocido si se le hubiera ocurrido ser mexicano, argentino, español o de otro lar de prestigiosa tradición literaria.&lt;br /&gt;El hecho de que un literato pertenezca a un movimiento o escuela, un país o generación no debe confundir a los críticos serios y metódicos, quienes deben ser capaces de ver que lo importante es que una obra pase la prueba del análisis de calidad. Por ello, es vano el orgullo de algunos por pertenecer a una generación o movimiento literario determinado, pues el deber de un autor no es adscribirse a una corriente y seguir unos principios y declaraciones y manifiestos de esas escuelas o tendencias. No. Es crear su propio mundo, su sello personal. Quien más gana y se destaca al seguir una escuela, es el autor que la creó y dio su sello personal a ella, como Rubén Darío con el modernismo. &lt;br /&gt;En nuestro país, por ejemplo, hay gente que se ha sentido orgullosa de pertenecer a la poesía sorprendida, la generación del 48, los postumistas, modernistas, románticos, de post-guerra, generación del 60, del 70 o del 80. Pero en definitiva, cuando pasen los años, lo importante no es haber sido de tal o cual generación o corriente literaria, sino estar avalado por una obra con señal de estilo individual y único, emulando a los grandes creadores de todos los tiempos complementado por la hondura, sensibilidad y fuerza ética que le permita hacer temblar a quien lo lea en cualquier época o cultura.&lt;br /&gt;“El estilo es el hombre”, dice un aserto antiguo que recoge Buffón, y es así, pues la reflexión sobre la obra es un pensar sobre el estilo, es un viaje hondo por los mares literarios, buscando qué colores y figuras, qué aletas y cabezas, qué movimientos al nadar o qué manera de comer y dormir y aparearse tienen esos peces que habitan ese ponto vinoso: forma, fondo, técnicas, herencias, aportes, visiones, trayectorias, enfoques, intensidad, cálculos, pasiones, seducciones, lecturas y otros, cuyas inclinaciones y amores del escritor por cada uno de ellos en detrimento  de otros o mezclados con los otros, dan un perfil de su estilo, de su personal manera de ver el mundo y sus mundos. &lt;br /&gt;Ello permitirá a todo lector, ya sea un sabio crítico de alta estirpe o un humilde buscador de entretención que quiere pasar un aguacero, insomnio o soledad en algo que lo transporte a un instante en el paraíso, en hojas del libro o la pantalla electrónica que tiene a mano. &lt;br /&gt;Así queda establecida la idea de que al autor debemos analizarlo dentro de esos parámetros, que podrán ser científicos o no, sabios o no, correctos o no, cultos o no, prestigiosos o no, aceptados o no por los que saben de literatura en nuestro país y en el mundo, pero que son nuestra manera como lector de ver las letras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SIETE SEÑALES DE IDENTIDAD. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, entremos en materia, sumerjámonos a los textos de León David, con la escafandra y los anteojos y chapaletas con que nuestro juicio nos ha hecho armarnos, y ver lo que de grandioso pescamos, lo que de admirable degustamos, lo que de alimenticio para el arte de escribir encontramos en su polifacética, honda y creativa obra.&lt;br /&gt;Saben ustedes que la ostra es tal vez de los más originales seres que habitan los océanos, apreciada por la perla que produce para protegerse de lo que acuda a su interior. Es decir, aquello que recibe, en vez de rechazarlo o dejar que le haga daño, lo asimila y cubre de esa dura y hermosa sustancia. Veamos ahora las perlas de letras creadas por León David al tamizar lo que sus sentidos han llevado a su mente: estudios, experiencias, recuerdos, vivencias.  &lt;br /&gt;Esperemos un momento. Quiero observar, antes de dedicarme al análisis de las señales de estilo que validan a León David, lo siguiente: Que aunque el escritor estudiado aborda distintos géneros literarios, y en un momento de este escrito veré las notas características de cada uno de ellos, quiero delinear primero los elementos generales que dan valor al autor en términos de sus aportes al mundo de las letras.&lt;br /&gt;Poesía, apotegma, cuento, teatro, ensayo, diálogo, son de los géneros que practica David, y los veré en particularidad, luego de esta visión general de estilo. &lt;br /&gt;Lo hago así porque aunque estoy conteste en que los géneros literarios son una realidad insoslayable y valiosa, categorías literarias que nos permiten aprehender y separar cada pieza creada, aun así, también estoy convencido de que por encima de eso lo valioso es, como decía Roland Barthes, el texto. Lo más importante no es si el cuento cumple con los requisitos del cuento o el poema con las pautas que lo definen. En realidad esas supuestas leyes no son más que el promedio de los estilos de quienes han practicado por siglos cada género, y por tanto, pueden ser violadas y enriquecidas con nuevos modos inauditos e insospechados de escribir un cuento, poema, ensayo, etc. Además de que los géneros varían con el tiempo, a tal punto que, por ejemplo,  cuando el Mahabaratha, el Ramayana y la Odisea fueron escritos se les llamó poemas, empero en la visión de hoy tienen quizás más similitud con la novela que con la poesía. Pero lo más importante es que poseen como el primer día su capacidad de seducción, de transportarnos al mundo emocional maravilloso adonde viajaron sus creadores al momento de escribirlos. Deleite que es la culminación del encuentro escritor-lector a través del puente que es la obra de arte. &lt;br /&gt;Mas, vale la pena aclarar que las obras de nuestro autor cumplen plenamente con lo esperado en cada  género literario en que el autor ha incursionado. Y ahora, veamos las características que dan sello propio a la obra que recorremos.&lt;br /&gt;La primera señal de identidad que hallamos es lo que yo llamaría una visión clásico-moderna. O sea, León David se inscribe en la línea del escritor de hoy que, inspirado en sus lecturas de los clásicos, y mirándolos desde el mundo actual -en una especie de re-visita a esos grandes creadores del pasado remoto- realiza unas obras que siendo modernas, tienen el aire y profundidad que emula a aquellas, y explora y reinventa muchos de sus recursos.   &lt;br /&gt;Algo parecido a lo que hicieron los artistas del Renacimiento, quienes revolucionaron su época, pues en vez de imitar a los clásicos, emularon sus formas, y crearon esa escuela que es, quizás o sin quizás, uno de los cuatro más importantes momentos que, en nuestra humilde opinión, ha vivido la historia de las letras y las artes. Los otros tres son: Clasicismo, Romanticismo y Barroquismo. Los demás, son a mi entender, variantes, reflejos, mezclas o formas de mirar estas cuatro portentosas escuelas cuya clarinada redentora han encabezado los más grandes innovadores no sólo de las artes sino de la historia humana en general, por la incidencia que han tenido. &lt;br /&gt;Esa visión clásico-moderna de David está evidenciada en su inspiración en los maestros de siempre, en las lecturas que lo han formado como creador auténtico, verdadero, conocedor en primera lectura de los hilos esenciales que caracterizan y construyen la verdadera obra de arte imperecedera, capaz de resistir los tifones del tiempo y las lenguas, costumbres y cultura en su vaivén de mar proceloso de la historia, signado por un desorden con orden, una locura con mesura. &lt;br /&gt;La obra de David se ubica, a su manera personal, en ese selecto grupo de escritores de hoy que cuyas formas me hacen definirlos con el nombre de clásico-modernos. León de Greiff o Jorge Luis Borges, Umberto Eco o Italo Calvino, Terenci Moix o Albert Camus, autores contemporáneos, cada uno con su particular sello distintivo, pero siempre inspirados en lo más granado y graznado del rico caudal y la diversa y varia tradición humana, partiendo de la muy dichosa frase borgiana de que “felizmente no nos debemos a una sola tradición: podemos aspirar a todas”. &lt;br /&gt;La forma en que nuestro escritor asume la manera de trabajar las letras está signada por el uso de una serie de palabras y giros propios del castellano de siglos ha, principalmente del XVI, XVII y sus alrededores, tales como: pareja –no con el significado con que usualmente es empleada, sino como sustituta de esa, tal, dicha, la referida-, guisa, asaz, ora, escoliasta, homúnculo, do, luengo, non. &lt;br /&gt;La segunda señal que identifica a nuestro autor está en el aire de oralidad elegante, en la condición auditiva y rítmica que asume su escritura, dándonos la impresión más de que está dialogando que escribiendo. Su texto tiene sonido, cuando lo leemos oímos su voz al lado o al frente de nosotros diciéndonos lo que contienen sus palabras, tanto en su poesía, teatro, cuento o ensayo, y mucho más en los diálogos. Hay autores que por el tipo de palabras y giros empleados, son visuales, otros táctiles, y así sucesivamente. León David es auditivo. &lt;br /&gt;A este respecto es importante destacar que aun sintiéndose un trabajo de alta reflexión intelectual, propio de un hombre culto, de muchas y variadas lecturas, se impone la oralidad en sus escritos. Es una gran virtud, porque el estado verdadero de la lengua –a pesar del privilegio que Jacques Derrida ha querido darle a lo escrito sobre lo hablado- es el oral, la interacción entre un hablante y otro, y lo escrito no es más que una de las modalidades auxiliares de lo dicho. &lt;br /&gt;Además, ha señalado el maestro Ezra Pound, en su libro El arte de la poesía que la lectura de los grandes poemas nos evoca su canto y los grandes escritores son oídos por el lector mientras al leerlos.&lt;br /&gt;La tercera marca de identidad del texto leondavídico es la metatextualidad. Consiste en el análisis del análisis de lo que se analiza. Esta expresión mía parece un rompecabezas, adivinanza o juego de palabras. Pero su traducción es que el autor le da una gran vivacidad y dinamismo a los escritos de todo tipo, con su constantes alusiones a la naturaleza de lo que está comunicando, a prever la posible reacción del lector ante tal o cual planteamiento, y la refutación del mismo, si lo juzga de lugar. Esta forma de aludir al momento en que se lee, al instante mismo en que degustamos el texto fue muy frecuentada en el Siglo de Oro español, sobre todo por Lope y Góngora, y antecedida por Apuleyo en el Asno de oro, Dante en la Divina comedia y Bocaccio en el Decamerón.  &lt;br /&gt;Es un recurso muy poderoso porque lleva al receptor a sentir al emisor no como un conjunto de palabras que corren solas sobre la página, sino que el autor se presenta como otro lector que reflexiona y siente y sufre los efectos de ese escrito y los comparte con quien lee. &lt;br /&gt;La cuarta señal identitaria son los toques de barroquismo, muy bien empleados y sin desmedro de la luminosidad que permite a las mentes inteligentes y cultas deducir el secreto que late en las expresiones, giros y frases. Desarrollado en su versión culterana o de armazón intelectual, esta escuela también se siente en nuestro creador, a través de usar expresiones con estructuras sintácticas, citas de proverbios y frases clásicas latinas y griegas que lo destacan como un autor que se desplaza en suave movimiento entre la luz y la sombra, con tal maestría que una embellece a la otra, en equilibrada dialéctica del decir.&lt;br /&gt;Este carácter se siente también en el recurso de las oraciones muy largas, pero siempre comprensibles. Por lo señalado anteriormente, no podemos decir que sea un barroco puro, sino con atisbos de esa importante corriente literaria, manejados con tal dominio de la expresión que siempre hay un sustrato lógico que invita a la necesaria reflexión que llevará a encontrar su secreto. &lt;br /&gt;Por ello, esta característica de nuestro autor es altamente valiosa. Esa elaboración de ideas profundas expresadas con una cierta sofisticación intelectual son una constante invitación a ejercitar la inteligencia, a aguzar el sentido, a fortalecer el ejercicio de razonar para encontrar los arcanos que se escurren en sus intersticios verbales.  Es uno de los caminos por donde ha de andar quien lea para alcanzar la condición de lector crítico, sagaz ydescodificador, con lo cual se prepara para enfrentar  de forma acertada eso que Paulo Freire llama leer el mundo y poner lo escrito en su contexto.&lt;br /&gt;La quinta señal que distingue a León es –parece una paradoja en comparación con lo antes indicado- la propiedad y exactitud en el uso de los vocablos. Porque -ya lo ha dicho André Maurois- una de las virtudes más preciadas de un literato es la propiedad en la expresión. Cada palabra está empleada en su exacta y precisa acepción. Y con esto, las letras de León David ponen en evidencia una determinante raya de Pizarro que las divide de un tipo de literatura que habita en las páginas de algunos libros y revistas de nuestro tiempo, en la que se juega con las piezas verbales sin tino, sin precisión sobre el significado de las mismas, creando un enjambre al lector, de tal modo que este puede que se emocione con las metáforas que le muestren o con las palabras que se usen, pero jamás logrará entrar al jardín secreto de la belleza y la verdad intensas y perennes, que suelen huir juntas de ese pésimo espécimen. &lt;br /&gt;En la prosa, la poesía, el teatro, los apotegmas, cuentos y diálogos de León David, el respeto a las leyes de la lengua no es óbice para que podamos gozar el viaje catártico de sus creaciones. Demuestra que la exactitud y el seguimiento de las leyes gramaticales y atenerse a los espacios y libertades que ofrece la lengua, no impide la estructuración de una obra innovadora. &lt;br /&gt;No hay allí enredos ininteligibles, desconocimiento del uso de los signos gramaticales y semánticos, cubiertos detrás de pretendidos y falsos experimentos vanguardistas practicados por alguna gente que en la mayoría de los casos cree que está inventando cosas que, sin embargo, ya han sido inventadas hace siglos, y de forma más expedita y artística. Porque quienes las habían hecho partían de un profundo conocimiento de las tradiciones literarias, históricas, científicas y tecnológicas de la humanidad. Y, sobre todo, que no puede romperse  el canon con éxito sin dominarlo.&lt;br /&gt;La sexta huella característica de la obra de León David es su economía de metáforas, el uso oportuno de las mismas. Obviamente, hay múltiples formas efectivas de abordar el acto creador porque con ellas el lector logra alcanzar el éxtasis al que la obra lo invita, el cielo al que el escritor buscaba conducirlo. Cada recurso literario tiene sus riesgos y virtudes. Según los use el escritor, dará buen o mal resultado. &lt;br /&gt;Un texto puede producir excelentes efectos con el recurso de la  superabundancia de metáforas, como en Lezama o Góngora. Ser directo, crudo y casi carente de tropos, como algunas facetas de la literatura gótica inglesa o el caso de los maravillosos poetas norteamericanos Edgar Lee Masters, Allen Ginsberg o Charles Bukowski. &lt;br /&gt;Entre esas opciones, León David ha elegido un uso comedido y bien dosificado de metáforas, sin llegar a los extremos sofisticados de unos ni a los descarnados de otros, sino de modo que, en cierta forma, cuando encontramos la metáfora, ya el escritor nos ha hecho sentir la necesidad de ella; ni sobra ni falta. Y así debe ser para que el tropo no resulte sobreactuado, artificioso, y no estemos obligados a mantener la mente alerta, lo cual dificulta la necesaria catarsis, el indispensable sopor que ha de conducirnos en el viaje emocional por el territorio de la creación que degustamos. La metáfora es ahí la necesaria caricia verbal que multiplica el deseo de seguir la lectura. &lt;br /&gt;La séptima señal que descubro a lo largo de la obra y géneros abordados por el autor es lo ético. Para él, todo está visto de alguna manera con una razón ética, está explicado con un motivo moral. No hay una sola línea que no lleve implícita esa dirección. Tal vez debido a que está indignado ante las pobrezas y carencias morales de nuestra deshumanizante época –llena de vicios, depravaciones, insolencias- quiere David levantar su voz de alerta, con intentos de bandera, intentos de cura a esas llagas que nos corroen la existencia como pueblo dominicano, como país humano, como globo en destrucción, por esa fiera vertical tan dañina que es el humano, la más depredadora y feroz de todas las bestias, la única que sabe lo que hace, tiene capacidad de evaluar, conciencia de lo que es el bien y el mal, y generalmente prefiere el mal. Quizá porque León David ha sentido que Rousseau perdió la pelea contra Hobbes, y cada día se comprueba que el hombre está más lejos de ser “bueno por naturaleza” y más cerca de ser “un lobo para el hombre”, y Barrabás sigue triunfando sobre Jesús. &lt;br /&gt;Pero la esperanza de construir el hombre nuevo que preludió el Ché Guevara, no puede perderse. Eso está en el espíritu del autor que analizamos, y así creo que debe ser, porque como decía el viejo Camilo José Cela, debe escribirse al servicio de algo, y no por el simple acto de divertir, excitar, emocionar o sublimizar la mente del lector. Debe escribirse para transformar en algo al lector, aunque ese no sea el objetivo central de nuestros escritos, ni esa la misión principal de la literatura, sino siempre conseguir la elevación estética. De modo que este servicio no es el objeto de la obra de arte, pero no puede esta darse el lujo de ignorarlo. Y de hecho, toda obra de arte tiene una ética, aunque se oponga a la que normalmente consideramos como tal. Es el caso del Marqués de Sade, en cuyos textos la ética fue la desmedida crueldad sexual como expresión de sus resentimientos ante una sociedad que tal vez lo había maltratado. &lt;br /&gt;La ética de León David es, si cabe la palabra, más humana, más afín a los sueños de vindicación del ser humano, de realización de la sociedad justa cuya utopía enciende sus sueños de escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;INFLUENCIAS. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué autores pesan sobre León David? Yo diría que ninguno. Que a todos los lleva bien en su carga de resonancias, retumbantes ecos y contactos con sus maneras. Entre ellos, Borges es el más evidente espíritu que acompaña silenciosamente el texto leondavídico. Quizás porque ambos tienen gran interés en el libro como maravilla del conocer, como misteriosa fuente que repite la vida y el mundo en su estado ideal, o en su reestructuración. Reflejada a manera de espejo de agua, unas veces convulso, otras sereno, o tocado por las ondas de una piedra que lo intranquiliza. Si algún otro autor hay que lo acompañe sería Platón. Platón discute consigo mismo en sus diálogos, contraponiendo juicios a los de sus personajes, y derivando posibles demostraciones contrarias, calibrando la negaciones del sofista imaginario o real con el que se disputa la carrera por asir la verdad y la belleza. Algo así hace León David, con la diferencia de que el personaje principal con quien discute es el lector.&lt;br /&gt;Apuleyo, el Conde Lucanor, Calderón de la Barca, Góngora, Ortega y Gasset,  Unamuno, el romancero español subyacen con su impronta en el desarrollo de los distintos géneros literarios de nuestro escritor. Es lógico, no hay autor que no viva consciente o inconscientemente la huella de los grandes maestros. Ya Isaac Newton lo ha dicho mejor que nadie: “He visto más lejos, porque me han sostenido los hombros de gigantes”.&lt;br /&gt;Delineadas estas caracterizaciones generales del estilo, quiero ahora dar unas pinceladas críticas sobre cada género abordado por León David. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;POEMAS. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La poesía es el súmmum de la creación literaria, porque cuento, novela, teatro, ensayo han de tener un influjo poético, un manejo plástico de la lengua, pues las líneas de las páginas de un libro son los caminos que llevan al paraíso prometido por el título de la obra, y las hermosas imágenes -alegorías, hipérboles, ritmos, metonimias y otras piezas del instrumental poético- aligeran, hacen agradable y entretenida esa ascensión a la cumbre; son el aceite que suaviza y dinamiza el movimiento de las piezas del motor literario, son la cadena de emociones que nos preparan para la gran emoción. Todo buen escritor es poeta, y es imposible que lo sea sin serlo. &lt;br /&gt;Los otros géneros que practica nuestro autor tienen la ventaja de su dominio de la poesía. El soneto lo hace prácticamente perfecto, ajustado al clásico estilo de trabajarlo, pero con terminología y giros modernos, con los asuntos de nuestra época y país sin descuidar los que pertenecen a la eternidad e infinitud. &lt;br /&gt;Los temas son siempre reflexiones sobre el quehacer creador, el tiempo y su misteriosa manera de ir corroyendo todo, las huellas que dejamos y las que nos deja el andar por la vida social, y las inquietudes personales en torno al desarrollo de las miserias humanas, el planeta, las dudas, misterios y desafíos que supone el vivir en gregaria asociación con los demás y con el yo mismo. &lt;br /&gt;También están las variaciones temático-formales de sus autores favoritos, estableciendo juegos de semejanzas y diferencias -unas veces evidentes y otras sugeridas- con Borges, Martí, Mieses Burgos, García Lorca. En ocasiones, se separa del autor y funge como una subconciencia o sobre-conciencia o co-conciencia que anda y discute con consigo mismo sobre sus decisiones y los problemas que producen los demás seres que rodean al humano. &lt;br /&gt;En cuanto a forma, hay el verso libre y el rimado, ambos con una fiesta del ritmo y timbre que recuerdan a los magos de la musicalidad poética: Rubén Darío y Franklin Mieses Burgos. &lt;br /&gt;Otro elemento en que el autor desafía al proceso creador y sale victorioso es en el uso de esa peligrosa arma que es el adjetivo. Lo hace en gran cantidad, y sin embargo, no nos aburre, sino que casi siempre lo sentimos necesario y reforzador de la idea del sustantivo al que da intensidad. &lt;br /&gt;Entre las mejores muestras poéticas del autor, están: El nombre exacto de las cosas, Te esperaré en el hueso, La prostituta callejera, Poema anodino para el hombre común, Famosa canción al estilo de antaño non comprometida con los males del siglo, Ese hombre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CUENTOS. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No discutiré aquí si son cuentos o relatos, esa separación que la retórica moderna ha establecido entre los tipos de narraciones cortas, fundamentada en ciertas características, no sólo de extensión sino de contenido, enfoque, desarrollo, trama, descripciones e impresiones, para decir que una cosa es cuento y otra relato. Dejaré esos conceptos para ventilarlos otra ocasión, y adoptaré el apelativo que el autor da a sus textos. Y lo hago porque considero que a la hora de calificar la calidad de un escrito, su capacidad de arrobar, de sobrecoger, de asombrar... a la hora de eso, la condición de cuento o relato da igual, aunque sé que al momento de clasificarlo bibliográfica o académicamente, sí vale la pena la distinción.  A pesar de que –como ha dicho un maestro- acaso sean lo mismo para la imaginación.&lt;br /&gt;Hay en el autor cuentos para adultos y para niños. Tienen en común la elegancia de un estilo donde lo sencillo y lo profundo caminan de la mano, y están hechos a la manera conceptualmente sintética en que se mueve el teatro griego, cuando Sófocles, Eurípides, Esquilo, nos comprimen en unas pocas páginas todo el drama, dejando a nuestra mente crear la atmósfera, el proceso, que se hallan pre-supuestos en su armazón textual. Esto hace al lector cómplice, autor interactivo de la historia, pudiendo recrearla a su modo, sin que se pierda en el camino que construye el autor.&lt;br /&gt;Así, esta narrativa es condensada, y al mismo tiempo viva y aleccionadora. El mundo de China, India, el aire de la antigüedad greco-romana, religiosidad, envidia, amor, odio, ingratitud, pasión –incluso el erotismo, algo poco frecuente en la obra en general de León David- son los elementos que andan en los cuentos. &lt;br /&gt;Representan un regreso al efecto sorpresa, a la forma introito-trama-desenlace, propios del viejo cuento convencional, además de la moraleja que el autor recupera, pues la habían desechado las narraciones modernas. &lt;br /&gt;Diríamos que es un desafío que León David hace a los cuentistas de nuestra época, al retomar los recursos clásicos en estos aspectos nodales que el narrador moderno ha preterido como recurso. Nuestro autor no está solo en esta pelea, pues, cada uno con sus formas y enfoques, Augusto Monterroso y Eduardo Galeano han visitado estas maneras.&lt;br /&gt;¿Saldrá exitoso León David en ese enfrentamiento con las formas modernas de contar, y esa vuelta a la atmósfera clásica en que incluso no se dan los nombres concretos ni precisos del lugar donde se desenvuelve la historia, de los personajes y la época específica en que se producen los acontecimientos? Creo que la mayoría de las veces el autor triunfa. &lt;br /&gt;El autor tiene excelentes cuentos breves, como El enviado de Dios, Parábola de la cebolla, El olvido de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;APOTEGMAS. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bossuet, Pascal, Paracelso, Hipócrates son nombres que vienen a nuestra memoria como practicantes prístinos de ese género literario -que linda entre el pensamiento y la imaginación, el razonar y el crear- que se llama también aforismo. Está compuesto por el buen sentido que nos descubre lo que no sabíamos que sabíamos, la anécdota graciosa, la reflexión aleccionadora, el consejo del maestro.&lt;br /&gt;Son como fragmentos de conocimiento, cápsulas del saber. Ciorán y otros autores modernos han vuelto a ponerlo de moda, después de que Gómez de la Serna los convirtió en greguerías, y Tagore en oraciones, y ha sido practicado en nuestro país por José Mármol y otros creadores. &lt;br /&gt;Recuerdo haber leído, en mi adolescencia, algunos interesantes aforismos en la revista Selecciones. Son formas donde los intelectuales intentan condensar largas páginas de sabiduría. &lt;br /&gt;Claro,  antes que los sabios, ya la gente simple de los pueblos había inventado agudos aforismos. Ahí están las máximas, refranes y dichos.&lt;br /&gt;Sus apotegmas o aforismos, León David los hace con pericia, se enfrenta con éxito a los riesgos que se corre con esas síntesis, como son caer en lugares comunes o decir algo que pareciendo genial se queda en la perogrullada. La mayoría son muy buenos, aunque haya uno que otro donde quede corto. Pero eso les ocurre a otros cultivadores del género. &lt;br /&gt;Están caracterizados por su lirismo combinado con la reflexión, por su elasticidad donde a la manera del ensayo, mezcla emoción con razón, precisión con imágenes. &lt;br /&gt;Otras veces, hace uso de lo irónico, lo hilarante, explotando el sentido del humor que ha calado en las letras de nuestra época. Y aunque en su literatura en general, David no incursione mucho en el humor, aquí sí lo hace, y con gracia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TEATRO. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He escrito que David está marcado por sus lecturas clásicas, y se ve que le han venido desde muy joven. A lo mejor por haber tenido el privilegio de ser hijo de don Juan Isidro Jimenes Grullón, filósofo, sociólogo, historiador, politólogo, médico, y hombre de gran inteligencia, dotado de una inmensa formación en diversas áreas del saber, quien debió de guiarlo como lo hizo Salomé Ureña con Pedro Henríquez Ureña, por el camino de las buenas lecturas, la formación y discusión de selectos libros del saber universal. &lt;br /&gt;Diríamos que en el teatro es la zona donde más se nota la incidencia del clásico drama y la epopeya de Grecia y Roma antiguas, del teatro de los Siglos de Oro de España (tocado también por la dinámica y ágil dramaturgia latinoamericana) en que se ha combinado la síntesis con la acción. &lt;br /&gt;Si bien no es tan intelectual como el teatro clásico alemán o el inglés de los tiempos isabelinos. Buena parte de aquel era pensado más como reflexión filosófica que como guión de montaje, según nos refiere doña Camila Henríquez, aunque otra parte poseía características propias para ser presentado, como de hecho lo fue por Shakespeare y su compañía. &lt;br /&gt;Se siente también la incidencia de los recursos tecnológicos modernos, como la televisión, el cine, las luces y escenarios sofisticados que usan los dramaturgos de hoy. &lt;br /&gt;Dos elementos claves hay en el de León David: el escenario simple y diálogos que muestran una reflexión sobre los males del mundo, las miserias humanas, pues como ya hemos dicho, siempre lo moral tiene gran fuerza en la obra de David. Y un tercero: sus personajes son todos apasionados y muy emotivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ENSAYOS. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El más grande poeta de la lengua portuguesa y uno de los mayores del mundo, Fernando Pessoa, creó una serie de heterónimos con los que elaboró su obra diversa y rica en contenido y forma, en visiones y técnicas. Siempre destacamos eso, y parece exclusivo de él. Pero en realidad, todo ser humano, incluyendo a los escritores, tiene múltiples heterónimos, aunque no tan voluntariamente hechos ni tan manifiestamente vistos como los de Pessoa. &lt;br /&gt;Quien cultiva varios géneros, tiene en cierto modo, así sea profunda o ligeramente, que manifestarse en diferentes personalidades. Al momento de hacer un cuento, el escritor tiene que adoptar una actitud distinta de cuando escribe un poema, y mucho más cuando está novelando, y armando dramas o ensayos. &lt;br /&gt;De este modo, podemos decir que hay tantos León David como géneros cultiva. Aunque tenga siempre en común ciertos rasgos inevitables de convicciones y costumbres, de inclinaciones e inhibiciones, de obsesiones y preferencias, que sean comunes a las personalidades que adopta en cada caso. &lt;br /&gt;Pero como siempre ocurre, de todas las personalidades que bullen dentro de un ser humano, hay una que se impone. Nuestro autor no es la excepción. Por ello, si me dieran a escoger cuál de los León David prefiero como lector, sin duda respondería que me quedo con el ensayista. Pues creo que así como el fuerte de Edgar Allan Poe era el cuento más que la poesía, León David es ante todo y sobre todo uno de los más brillantes ensayistas de nuestra literatura, sin menoscabo de su exquisita obra en otros géneros. &lt;br /&gt;Tal vez en desacuerdo con uno que otro giro retórico, acotando alguna zona cuya tesis no comparto, y este o aquel menos preferidos que los demás, tengo que confesar que he disfrutado y disfruto plenamente la lectura y relectura de este haz de excelentes ensayos leóndavídicos. &lt;br /&gt;Desarrollados a la manera de la conferencia, en un constante diálogo con el lector y alusiones al momento en que escribe, en una vivaz comparación de situaciones y posibilidades, su ensayística se destaca por su seducción, sentido de la concatenación y juego con los conceptos. A ello se suma la presencia casi in situ de aquellos pensadores con los que discute sus tesis, para corregirlos, contradecirlos o ironizarlos.&lt;br /&gt;Con un empleo comedido de la cita de otros autores, David trabaja siempre basado en sus propias razones, y no como quienes, sin tener ideas propias, son apenas repetidores y comentaristas de los que verdaderamente piensan. No es tampoco el saltarín que en este escrito opina una cosa y en el otro otra. En nuestro escritor hay una visión del mundo, de las letras, del humano, de lo ético y lo estético, que le son muy propias, y se desenvuelven de forma creativa en cada texto. &lt;br /&gt;Sale a flote entonces el filósofo que es. Armado de una serie de tesis que leídas con cuidado nos hacen descubrir una suerte de sistema de pensamiento, de visión general sobre el arte, el humano, el mundo, el origen y destino de nuestra especie. Respaldada con innovadores y ricos ejemplos de la vida cotidiana, de la lectura intelectual, del buen sentido y el sentido común, que tan ricos son como instrumentos de estudio. &lt;br /&gt;Elaborados con una base epistemológica en que con frecuencia echa manos de la clásica y siempre presente lógica de Platón unos instantes y de Aristóteles en otros. Luego deriva en la hija de ellas, la lógica dialéctica salida del portentoso pensamiento de Hegel y Marx  que combina de vez en cuando con la apasionada de Schopenhauer y Nietzsche o la matemáticamente precisa de Kant. Partiendo de que ninguna de estas lógicas es completamente correcta ni equivocada, sino que se complementan en una diversidad de puntos de vista y se mezclan como los metales en el crisol que busca verdad y belleza. &lt;br /&gt;Sus ensayos están hechos con la sencillez y precisión de la cátedra universitaria y el estudio mesurado de los temas. De modo que en León David la diferencia entre el estudio y el ensayo como géneros distintos, se borra y quedan ambos fundidos en uno. &lt;br /&gt;Ortega y Paz, Mariátegui y Gramsci lo enriquecen. Beltrand Russell y Stephan Zweig lo iluminan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DIÁLOGOS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es el diálogo? ¿Es un género literario o filosófico? Alejandro Arvelo lo define en palabras sencillas, pero precisas y hondas: “Es uno de los medios de expresión por excelencia de la reflexión filosófica. En él confluyen muchos de los componentes típicos de esta forma de conocer la realidad: apertura hacia la novedad -cosa distinta de la moda-, la creatividad y el descubrimiento, sentido de la totalidad, pericia en el arte de escuchar, tacto en el ejercicio del criterio, paciencia ante la posibilidad de arribar a conclusiones. El diálogo es, en efecto, una apuesta al servicio de la buena conversación y de la democracia”.&lt;br /&gt;Como se ve, es un género filosófico y literario, un híbrido entre ficción y análisis, discusión y reflexión. Creado por Platón, es traído a nuestro tiempo por León David, quien lo reinventa para discutir consigo mismo y con nosotros los temas nodales de nuestro tiempo, a la luz de su pensar y de las filosofías que ha penetrado.  Jenócrates o el desagravio de la Estética, Diotima o de la originalidad, Filoxeno o del sentimiento que la contemplación de la belleza suscita. &lt;br /&gt;Excelentes piezas donde la dialéctica del encuentro de ideas, el contrapunteo de lo que el autor piensa con sus contrarios en un mismo salón mental, permite reflexionar libremente sobre los grandes temas, a la manera de un juego de mesa donde los juicios pasan a ser piezas con las que se juega y se pierde o se gana según la cantidad y calidad de los argumentos. &lt;br /&gt;El lector es el jurado y seguro ganador en conocimientos, revisión y reflexión, siendo el silencioso participante principal de la discusión. Diotima o de la originalidad es mi preferido, tal vez porque tiene como tema central lo que es en el hombre la gran preocupación vital, que es ser, ser uno mismo y no otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UN ESTILO PROPIO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, que en sus ensayos, apotegmas, teatro, cuentos, poemas, diálogos, estamos ante uno de los autores más importantes de las letras dominicanas.  Pues como todo creador verdadero, se hace ostra o esponja que absorbe y abreva en las ricas fuentes de la vida, el saber, el sentir, y luego lo pasa por su tamiz para crear su manera particular de escribir y pensar. Tan característica y distinta que si encontrásemos una página de sus escritos sin firma, descubriríamos a su autor, porque hallaríamos en ella a León David con las perlas de un estilo propio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-5391311489090145523?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/5391311489090145523/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=5391311489090145523&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/5391311489090145523'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/5391311489090145523'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2010/08/leon-david-o-las-perlas-de-un-estilo.html' title='LEÓN DAVID O LAS PERLAS DE UN ESTILO PROPIO.'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-7509092160678555064</id><published>2009-03-31T10:32:00.001-04:00</published><updated>2009-03-31T10:34:30.874-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poema'/><title type='text'>NADA MALO ME ES AJENO.</title><content type='html'>CADA SEMANA SUBO UN TEXTO NUEVO AQUÍ A MI BLOG, LO MISMO QUE A LA PÁGINA DE LOS CUENTOS. HE AQUÍ EL CORRESPONDIENTE A ESTA SEMANA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NADA MALO ME ES AJENO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ay, Terencio, tú no sabes adonde llega tu raza,&lt;br /&gt;de saberlo hubieras dicho nada malo me es ajeno,&lt;br /&gt;porque entre hombres y mujeres la maldad no tiene freno:&lt;br /&gt;mentiroso en lo que dice y engañoso cuando abraza,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;persigue al bien por doquier, y al mal le construye iglesias;&lt;br /&gt;cuando algo da es porque espera, aunque jura lo contrario,&lt;br /&gt;siempre el cuchillo trapero esconde bajo el rosario,&lt;br /&gt;finge amor por la natura, y envenena sus especias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo conozco bien al monstruo porque vivo en sus entrañas,&lt;br /&gt;pues al igual que Martí, corro junto a esa jauría,&lt;br /&gt;y algunas veces lo bueno quiero hacer, qué cosa extraña,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y es cuando la inteligencia, que ha creado esta patraña,&lt;br /&gt;queda tranquila y sin luces, y en silencio y muy vacía&lt;br /&gt;que me nace la esperanza de acabar con la cizaña.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-7509092160678555064?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/7509092160678555064/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=7509092160678555064&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/7509092160678555064'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/7509092160678555064'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2009/03/nada-malo-me-es-ajeno.html' title='NADA MALO ME ES AJENO.'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-2185755996825206340</id><published>2009-03-23T00:47:00.003-04:00</published><updated>2009-03-23T00:51:57.075-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poemas'/><title type='text'>DOS POEMAS MUY  VULGARES, CON LARGOS TÍTULOS.</title><content type='html'>CADA DOMINGO, PUBLICO UN POEMA AQUÍ Y EN LA PÁGINA DE LOS CUENTOS. ESTE DOMINGO, HE PUBLICADO DOS EN VEZ DE UNO. SE TRATA DE LOS SIGUIENTES:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA OPCION DESESPERADA DE UN DIOS CREADOR CUY0 SUMA BONDAD NO LE PERMITE ENTENDERSE CON LA REBELIÓN DE UN UNIVERSO DONDE HIERROS, ÁCIDOS, MICROBIOS Y MACROBIOS SE NIEGAN ROTUNDAMENTE A PRESTARLE OBEDIENCIA, MIENTRAS SE COMEN, CASTIGAN Y EXTERMINAN UNOS A OTROS HUYENDO DE LA PIEDAD Y BAÑANDOSE CON GUSTO EN SUS MARES DE SANGRE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es tanta la bondad de nuestro Dios&lt;br /&gt;que ante un mundo&lt;br /&gt;tan injusto, tan mocho,&lt;br /&gt;tan cojo, tan tuerto,&lt;br /&gt;bizco, tan renco,&lt;br /&gt;tan ñato, tan gacho,&lt;br /&gt;tan tuñeco y mostrenco,&lt;br /&gt;con tanto vil ratón&lt;br /&gt;y con tan poca razón,&lt;br /&gt;con tantos crímenes&lt;br /&gt;y tanto desperdicio,&lt;br /&gt;tan mediocre…………..&lt;br /&gt;……………………………………..&lt;br /&gt;ha tomado&lt;br /&gt;la sabia decisión de no existir,&lt;br /&gt;para que no lo acusen&lt;br /&gt;de haber creado al caótico universo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ORACIÓN DE UNA METÓDICA DUDA DEDICADA A CANTAR LAS ALABANZAS A UNA SENSACIONAL SENSACIÓN DE UN SENSACIONAL FILÓSOFO CUYA SENSACIÓN CONSISTÍA SENTIR QUE NADA TENÍA SENTIDO SENSIBLE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El filósofo Berkeley&lt;br /&gt;creía profundamente&lt;br /&gt;en que las cosas no existen,&lt;br /&gt;sino apenas&lt;br /&gt;la sensación&lt;br /&gt;que de ellas tenemos.&lt;br /&gt;Por eso no he podido&lt;br /&gt;nunca comprender&lt;br /&gt;por qué él nunca quiso sentir la sensación&lt;br /&gt;de cruzársele a la sensación&lt;br /&gt;que él tenía del tren que pasa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-2185755996825206340?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/2185755996825206340/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=2185755996825206340&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/2185755996825206340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/2185755996825206340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2009/03/dos-poemas-muy-vulgares-con-largos.html' title='DOS POEMAS MUY  VULGARES, CON LARGOS TÍTULOS.'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-2508775757911923934</id><published>2009-03-17T16:20:00.001-04:00</published><updated>2009-03-17T16:27:52.597-04:00</updated><title type='text'>anillos de aire</title><content type='html'>http://www.youtube.com/watch?v=isE7SaUrfyE&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-2508775757911923934?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/2508775757911923934/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=2508775757911923934&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/2508775757911923934'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/2508775757911923934'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2009/03/anillos-de-aire.html' title='anillos de aire'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-6857816547847403932</id><published>2009-03-09T05:11:00.001-03:00</published><updated>2009-03-09T05:18:33.540-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poema'/><title type='text'>PASIÓN INVERTIDA, ESCARCEO DONDE DE LA SENSUALIDAD ENFERMA QUE CAE DE BRUCES Y QUEDA BOCA ARRIBA Y EJECUTA AL REVES SU ROL DE ACARICIADORA Y SALE CORR</title><content type='html'>PASIÓN INVERTIDA, ESCARCEO DONDE LA SEXUALIDAD ENFERMA CAE DE BRUCES,QUEDA BOCA ARRIBA Y EJECUTA AL REVES SU ROL DE ACARICIADORA AL SALIR CORRIENDO CIEGAMENTE HACIA LA NADA, SUFRIENDO LA SENSACIÓN DE LA SERPIENTE QUE GOLPEAN Y RUEGA QUE LA MATEN, DEL AMANTE QUE EN MITAD DEL JUEGO OLVIDA LA DIRECCIÓN DEL SENTIMIENTO POR CULPA DEL PENSAMIENTO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora,&lt;br /&gt;cuando pienso este poema,&lt;br /&gt;tengo en mis manos&lt;br /&gt;unos pezones que tiemblan,&lt;br /&gt;unos senos rojos&lt;br /&gt;de pasión y de sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, &lt;br /&gt;ah, &lt;br /&gt;ah,&lt;br /&gt;qué erótico poema&lt;br /&gt;hubiera escrito&lt;br /&gt;si yo no fuera&lt;br /&gt;Jack al que destripo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-6857816547847403932?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/6857816547847403932/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=6857816547847403932&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/6857816547847403932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/6857816547847403932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2009/03/pasion-invertida-escarceo-donde-de-la.html' title='PASIÓN INVERTIDA, ESCARCEO DONDE DE LA SENSUALIDAD ENFERMA QUE CAE DE BRUCES Y QUEDA BOCA ARRIBA Y EJECUTA AL REVES SU ROL DE ACARICIADORA Y SALE CORR'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-2312820582244438664</id><published>2009-03-02T02:07:00.001-03:00</published><updated>2009-03-02T02:10:26.910-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>CONVERSACION INTERIOR.</title><content type='html'>Hace ya muchas tardes, en uno de mis frecuentes paseos por mi finca de Yerba Buena, mi caballo tropezó entre piedras. Caí sobre ellas y recibí un fuerte y punzante golpe, y  busqué la manera de curarme de la honda herida, que me ardía y quemaba, me calcinó la piel como si además de su gran cortadura, el mineral hubiese estado caliente, al rojo vivo, como un animal que estampan al fuego. Había sido honda, y peligrosamente cercana a mi nuca. Intenté ponerme de pie, pero sufrí un desmayo. Sentí que el mundo giraba e iba esfumándose toda percepción en mis sentidos, y jamás he sabido en qué lugar estoy ni qué soy. Oh, si algún espíritu del aire lograra captar el dolor de este suplicio, de esta batalla que me desangra y destruye sin cesar, que haga algo por mí.&lt;br /&gt;Dentro de mí sonaba una discusión cuyas palabras eran como cuchillos que en cada pronunciación me desangraran y fueran macerando los huesos, desgajando músculos y calcinando cada neurona, en una agonía que no me deja morir ni vivir. Aaaaaay! Ahora empieza otra vez:&lt;br /&gt;“--Pero si yo lo maté a usted el último día del siglo XIX, cómo se explica que ahora lo tenga aquí a mi frente.&lt;br /&gt;--Lo que no entiendo, y eso es peor, que usted murió en la madrugada del siglo XX, y sin embargo, ahora, en medio del año 1984, acaba de tenderme la mano mendigando un saludo. Claro, me veo en la desagradable obligación de rechazarla. No puedo saludar a un asesino confeso.&lt;br /&gt;--Si es por el saludo, duerma tranquilo. Ni siquiera voy a hacerle el honor de desmentirlo. Tampoco me interesa en lo más mínimo discutir mi cierta o falsa condición de asesino. Es un valor o desvalor moral, y en la circunstancia que usted y yo compartimos a esta hora, toda moral es falsa e inútil. Recuerde que no fui tan vulgar como para discutir lo intranscendente. Lo que me interesa razonarle es que usted no tiene derecho filosófico a existir. Su situación, como verá, no puede compararse con la mía porque, si bien debo de estar lejos de la existencia, la ontología, al activar sus tesis y antítesis, sus argumentos y demostraciones lógicas, me confiere a mí la razón de ser, y a usted la de no ser. Porque en caso de yo haber muerto en el siglo XX, como ciertamente ocurrió, mi cadáver tiene menos tiempo de muerto, está más fresco, más cerca que el suyo de la vida. Y si ponemos el 0 como punto de divisorio entre la vida y la muerte, tal como ocurre con la división entre la serie de los números positivos y la de los negativos, usted y yo estaríamos del lado de la muerte, pero yo más cerca del 0 que usted, y por tanto, en el movimiento del tiempo hay un instante eterno, imperecedero, en que estoy vivo y usted muerto.&lt;br /&gt;--Ah, usted sabio en su muerte, creo que hice bien en matarlo, para que no fuera tan sabio. Recurrió a la matemática: se hizo irrefutable. Pero el cálculo tiene tales virtudes que también a mí las ciencias exactas me dan la razón. Fíjese que no soy un contrincante irracional como solíamos cuando éramos hombres, sea que cultiváramos o no cualquiera de las ciencias. Me alegro de que nuestro campo de batalla sean los números, esos seres como nosotros, sin color ni puntos cardinales, ni grosor que estorbe el razonamiento ni líneas que dicten pautas ni experimentos distorsionadores ni piedad ni amor ni odio que hagan sombra al viento sin dirección del ser y el no-ser. Piense usted un momento junto conmigo, ahora que no lo estorba el líquido cerebral ni los nervios motores ni las molestosas endocrinas. ¡Ah, usted y yo sabemos de ciencias como de cuchillos! Verá que  yo estoy más cerca, tengo mayores probabilidades de estar vivo -hablé de probabilidad, hablé de azar, hablé de lógica, que todos son sinónimos; porque es lógica toda probabilidad, y es también azarosa, y todo lo azaroso es incierto, y todo lo incierto es... ciertamente incierto-. Pero, ya que toda demostración es falsa, sigamos demostrándonos nuestras falsedades. Bien. La noche en que nos acuchillamos, usted tenía 45 años y 3 meses y 7 días de vida, mientras que yo tenía 57 años, un mes y 4 días. Es decir, -para no perder el tiempo en menudencias que aquí importan poco- le llevaba 12 años. Tenía 12 años más que usted en la vida. Y si la muerte es eterna -no creo que vaya a discutirlo-, y tanto usted como yo estuvimos muertos antes de nacer y volvimos a estarlo después de morir, de ahí se deduce que su muerte y su vida se suman como sigue: n muerte + 45 vida, mientras que la mía es el resultado de la sumatoria que se detalla así: n muerte + 57 vida.&lt;br /&gt;De ahí se deduce que la n de usted es mayor que la n mía. Ello trae como corolario que habrá un momento en el decurso del tiempo, el cual se extenderá a 12 años, en que yo estaré vivo y usted muerto.&lt;br /&gt;--Otra vez hemos vencido los dos. Ya estoy en creer que la ley de gravitación universal, el equilibrio de los átomos, la manía del protón de amarrar al electrón en una loca carrera sin límite, descansan en nuestra enemistad. Lo que los hombres adoran como Dios no es más que esta sagrada, cuántica y eterna discusión nuestra.&lt;br /&gt;--Usted-yo ¿quién sabe si somos el mismo: el cuchillo y la sangre, el viento y la pradera, el martillo y el clavo, la noche y el amanecer? Tiene razón. Estamos en el vórtice. Hemos descubierto una verdad absoluta. Y tanto la verdad como lo absoluto son la muerte. Así que, para que usted y yo sigamos en el universo, que no acepta la quietud de la verdad sino el movimiento incesante de lo medianamente cierto -que por esta razón es medianamente falso-, el hervidero eterno que odia el vacío; repito, para que usted y yo sigamos en el universo, vamos a matarnos de nuevo.”&lt;br /&gt;Ahora sólo se escuchan retumbantes golpes de dos piedras que chocan una contra otra y se destruyen, como si un idioma nuevo hecho de golpes crearan y destruyeran al mismo tiempo, y siento como si cada golpe fuese sobre mí, hasta llegar a una explosión que me dispersa y me deja transido de tan grande dolor, inconsciente, sin saber nunca si regresaré a la vida. Ruege conmigo algún buen espíritu que haya logrado interceptar las ondas ciegas de este espanto, ruegue,  repito, al Dios todopoderoso, al Señor de los cielos, al Divino Maestro de Galilea, a Alá del Islam, a Zeus tonante, a Bhuda y su objeto de adoración, a Krishna, el niño dominaba las serpientes, que pueda yo librarme de este suplicio que se repite y repite sin cesar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-2312820582244438664?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/2312820582244438664/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=2312820582244438664&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/2312820582244438664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/2312820582244438664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2009/03/conversacion-interior.html' title='CONVERSACION INTERIOR.'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-8393108087513887686</id><published>2009-02-22T16:46:00.003-03:00</published><updated>2009-03-02T02:12:58.958-03:00</updated><title type='text'>UNA VOZ ESTÁ SOLA.</title><content type='html'>Una idea musical &lt;br /&gt;entra en descomposición en un cementerio de Bahía,&lt;br /&gt;y en medio de la escena, &lt;br /&gt;hay una serpiente cascabel ya no reguila,&lt;br /&gt;unos senos y glúteos.&lt;br /&gt;que no pueden darles música a los ojos&lt;br /&gt;ni jugar a escondidas con la luz,&lt;br /&gt;unos cabellos &lt;br /&gt;que no quieren mecerse porque el viento les teme,&lt;br /&gt;unos labios&lt;br /&gt;que no pueden amarrarnos con la soga de su voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se mueren de hambre los micrófonos,&lt;br /&gt;y una honda desesperación&lt;br /&gt;llena de soledad los canales de la Philips International.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una inflexión de voz caída en la locura,&lt;br /&gt;compases que han perdido su lugar en los huecos del aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay tonos, notas,&lt;br /&gt;instrumentos, audífonos, &lt;br /&gt;una pista musical que han recorrido el mundo&lt;br /&gt;buscando a una muchacha &lt;br /&gt;de 5 pies 7 pulgadas de estatura&lt;br /&gt;36 años&lt;br /&gt;y un magnético campo en la garganta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en este instante,&lt;br /&gt;en mi cuarto hay una voz que se adelgaza,&lt;br /&gt;que se ha quedado larga, seca, sola,&lt;br /&gt;colgando del aparato,&lt;br /&gt;hay una voz que empieza a heder,&lt;br /&gt;y  hay la sombra de un grito &lt;br /&gt;que intenta engañarme los oídos&lt;br /&gt;pretendiendo ser Elís Regina.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-8393108087513887686?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/8393108087513887686/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=8393108087513887686&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/8393108087513887686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/8393108087513887686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2009/02/una-voz-esta-sola.html' title='UNA VOZ ESTÁ SOLA.'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-4144938016584640855</id><published>2009-02-15T22:52:00.005-03:00</published><updated>2009-02-22T16:49:09.090-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poemas'/><title type='text'>TIERNA CANCIÓN SALVAJE.</title><content type='html'>No quiero ver tu cuerpo hecho palabras,  &lt;br /&gt;ideas transparentes,&lt;br /&gt; hoja finísima &lt;br /&gt;que puesta entre los dedos no impida que se toquen. &lt;br /&gt;No quiero verte nadando entre metáforas, &lt;br /&gt;objeto de la razón&lt;br /&gt;ajeno a los sentidos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te quiero material, &lt;br /&gt;tocable,  &lt;br /&gt;elástica, &lt;br /&gt;precisa, &lt;br /&gt;disfrutable,&lt;br /&gt;que se paren los segundos vencidos en tu frente, &lt;br /&gt;que pierda el juicio el metro envolviendo tu cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te quiero hecha flor &lt;br /&gt;artificial y seca &lt;br /&gt;en el florero eterno de la sala &lt;br /&gt;o en la siembra que cuida el jardinero.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;No.&lt;br /&gt;No quiero que seas la flor de los caminos.&lt;br /&gt;No.&lt;br /&gt;No quiero que seas la flor de los poetas.&lt;br /&gt;No.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero que seas la flor perdida en la furia del desierto&lt;br /&gt;o entre espesura y yerbas, &lt;br /&gt;expuesta a la agresión del robo y las miradas, &lt;br /&gt;abrasada del sol, &lt;br /&gt;apretada en labios de la noche, &lt;br /&gt;que te clave la aurora sus uñas que amanecen, &lt;br /&gt;que el viento en ti se ensañe hasta doblarte,&lt;br /&gt;te caiga todo el peso de la lluvia, &lt;br /&gt;se manche de ti el óxido, y el musgo &lt;br /&gt;como lapa se te aferre y te marchite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te quiero material, &lt;br /&gt;visible, &lt;br /&gt;penetrable, &lt;br /&gt;con tu miedo en los ojos, &lt;br /&gt;con el labio temblando &lt;br /&gt;y las orejas rojas &lt;br /&gt;y la feroz pantera corriendo entre tus carnes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te quiero infinita &lt;br /&gt;ni eterna &lt;br /&gt;ni perfecta. &lt;br /&gt;Quiero oír una loba maullando sus pecados en tu boca, &lt;br /&gt;una leona zarpando el aire con tus ojos, &lt;br /&gt;en tus piernas las garras de pantera &lt;br /&gt;levantando el polvo del deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En vez del ruiseñor, &lt;br /&gt;quiero oír en tu boca la voz del leopardo, &lt;br /&gt;que arrastrando entre dientes &lt;br /&gt;la letra de su furia reverdece en pasiones&lt;br /&gt;al viejo tronco seco, &lt;br /&gt;y revive en su aliento &lt;br /&gt;todas las hojas secas que muerde con su  canto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Refréscame el oído con  palabras vulgares,&lt;br /&gt;bajas, &lt;br /&gt;turbias, &lt;br /&gt;cortantes como cuchillos, &lt;br /&gt;indecentes, &lt;br /&gt;agrias, &lt;br /&gt;rojas como el rojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Déjame hallar en tu materia &lt;br /&gt;la incógnita infinita, &lt;br /&gt;el álgebra insurrecta de la carne, &lt;br /&gt;déjame dialogar con tus células nerviosas &lt;br /&gt;en verbos endocrinos de lava circulante, &lt;br /&gt;sintaxis de movimientos corporales, &lt;br /&gt;vértigos interminables, &lt;br /&gt;transformación del cuerpo y desaparición del alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es como te quiero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no,&lt;br /&gt;déjame morirme encima de otro cuerpo, &lt;br /&gt;déjame morirme debajo de otra alma.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-4144938016584640855?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/4144938016584640855/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=4144938016584640855&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/4144938016584640855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/4144938016584640855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2009/02/tierna-cancion-salvaje.html' title='TIERNA CANCIÓN SALVAJE.'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-3241062042473477572</id><published>2009-02-08T17:06:00.002-03:00</published><updated>2009-02-15T22:51:49.575-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poema'/><title type='text'>COMPAÑERA, COMPAÑERA.</title><content type='html'>COMPAÑERA, COMPAÑERA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un poco de esclavitud española&lt;br /&gt;corre tras la suavidad de tu cabello casi hasta alcanzarla,&lt;br /&gt;un azote agazapado hay en los noventa grados de tu nariz&lt;br /&gt;y el verde de tu mirada lo cruzan unos látigos de azotes.&lt;br /&gt;No es que odie la blancura de tu piel&lt;br /&gt;ni lo recta de tu frente;&lt;br /&gt;no es que me sienta herido por tus labios finísimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que eres hermosa,&lt;br /&gt;que se puede dormir contigo y ser feliz,&lt;br /&gt;que de tu pelvis sale la humedad&lt;br /&gt;con igual transparencia que la de Angela Davis,&lt;br /&gt;que tu mano&lt;br /&gt;que humilló en el ayer a tantos labios&lt;br /&gt;puede hoy encender fósforo y quemar la oscuridad de este cañaveral&lt;br /&gt;que lleva al continente a los ingenios de muerte;&lt;br /&gt;pero un poco de esclavitud española&lt;br /&gt;corre tras la suavidad de tu cabello&lt;br /&gt;casi hasta alcanzarlo,&lt;br /&gt;algo de civilización occidental cristiana y blanca&lt;br /&gt;convierte los pelo de tus cejas en látigos de sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo de amargas historias,&lt;br /&gt;de muertes,&lt;br /&gt;desapariciones negras,&lt;br /&gt;decapitaciones indígenas,&lt;br /&gt;hogueras,&lt;br /&gt;heridas al costado&lt;br /&gt;y tormentos ardientes en los troncos&lt;br /&gt;se anida en el vello de tu axila y al borde de tus piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me cruza la sospecha&lt;br /&gt;de que hay muchos indios&lt;br /&gt;en ti encadenados en púbica encomienda,&lt;br /&gt;amarrados al lazo de esas íntimas hebras,&lt;br /&gt;indios que decapitas en tu afeite,&lt;br /&gt;mulatos que torturas,&lt;br /&gt;que cercena la cera de tus depilaciones…&lt;br /&gt;durante quinientos años,&lt;br /&gt;quinientas ruedas dentadas,&lt;br /&gt;quinientos cilicios que los cortan amarrados a los muslos,&lt;br /&gt;que crujen apretados a los cuellos,&lt;br /&gt;que desangran cada vez que te sientas,&lt;br /&gt;cada vez que te bañas los ahogas&lt;br /&gt;en la sal y la química espumosa del jabón,&lt;br /&gt;que gimen cuando ayuntas&lt;br /&gt;y se ahogan cada mes en tu mar de aguas rojas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si me acerco a tus orejas&lt;br /&gt;oigo caballos pisoteando cadáveres&lt;br /&gt;y me araña una angustia interrogante&lt;br /&gt;cuando me acerco y oigo al pie de tus oídos&lt;br /&gt;aquel cóndor que pasa buscando su propina:&lt;br /&gt;el sobrante de los pueblos vencidos…&lt;br /&gt;y miro tus pupilas pero no puedo verlas&lt;br /&gt;porque una gota de sangre de Caonabo&lt;br /&gt;les brota y se agiganta&lt;br /&gt;y se vuelve un Amazonas torrencial&lt;br /&gt;que te cubre en su rojo todo el rostro,&lt;br /&gt;hasta el cuello, el pecho y a ti toda,&lt;br /&gt;y apenas deja un resquicio para una,&lt;br /&gt;dos, tres, cuatro, cinco…&lt;br /&gt;muchísimas gotas de pestilente pus amarillenta&lt;br /&gt;que brota del costado de Tamayo,&lt;br /&gt;desde el vientre de Hatuey&lt;br /&gt;y se enredan en tus pestañas y pupilas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vas a cerrar los párpados&lt;br /&gt;me cubro la cara para no ver cómo empujas y aprietas,&lt;br /&gt;cómo aplastas,&lt;br /&gt;cómo hundes muy hondo&lt;br /&gt;con tu mano hispaniola&lt;br /&gt;esa daga en Guaroa,&lt;br /&gt;dejando el vientre abierto&lt;br /&gt;y la gangrena hirviendo de minutos, cocinando de horas,&lt;br /&gt;calcinándose de siglos que pasan sin pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos amos de esclavo&lt;br /&gt;estoy viendo reír en el reino de tu cuello,&lt;br /&gt;pendiendo en tu collar de oro&lt;br /&gt;macizo de dolor,&lt;br /&gt;con plata repujada en cortante esplendor sable de sable muy redondo,&lt;br /&gt;y oigo carcajadas de tus predicadores del cristiano dolor&lt;br /&gt;que andan entre tus senos,&lt;br /&gt;suben del nacimiento de tus mamas escalando a pezones&lt;br /&gt;pisando lentamente sus botas sobre carne,&lt;br /&gt;sobre carne inocente.&lt;br /&gt;Aquí en el silencioso camino de tu pecho a tu vientre&lt;br /&gt;escucho yo el tronar de los grilletes de hombres encadenados,&lt;br /&gt;y el sonar de los huesos desprendiendo&lt;br /&gt;los brazos y las piernas del bravo Tupac Amaru,&lt;br /&gt;y miro caminar esos cuatro caballos que lo arrastran&lt;br /&gt;fatigados por la espuela&lt;br /&gt;de Isabel y Fernando impulsando su galope ahora ahí por tu carne&lt;br /&gt;con pedazos de un hombre,&lt;br /&gt;con pedazos de un pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sonrisa anda por u pecho,&lt;br /&gt;un fantasma recorre tus pulmones&lt;br /&gt;y arrastran calcinados a los pueblos de América&lt;br /&gt;y siento que mi piel se despedaza&lt;br /&gt;entre piedras cortantes&lt;br /&gt;que abren sin piedad carne de mis ancestros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Excúsame, mujer que amo más que mi sangre,&lt;br /&gt;excúsame que hoy no pueda ver la luz que hay en tus ojos,&lt;br /&gt;porque desde su espejo me veo yo mismo herido,&lt;br /&gt;veo niños descalzos caminar sobre botellas rotas,&lt;br /&gt;y veo vejaciones que no están incluidas&lt;br /&gt;en Crónicas de Indias,&lt;br /&gt;que están lejos, muy lejos,&lt;br /&gt;muy lejos de la paz que vio el escriba,&lt;br /&gt;apenas si nos cuenta una porción&lt;br /&gt;del muy trágico andar de esos amargos cuerpos&lt;br /&gt;que veo desandar carbonizados&lt;br /&gt;en el líquido azul que distingue tus venas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Excúsame que tus ojos esta noche&lt;br /&gt;no tengan nada qué ver con la redonda&lt;br /&gt;llanura azul que les mira el poeta;&lt;br /&gt;excúsame que sólo encuentre en ellos&lt;br /&gt;el fundamento del hacha que desangra,&lt;br /&gt;la razón de ser de la ojiva nuclear y de la guerra fría.&lt;br /&gt;Excúsame que no encuentre una niña ahí en tus ojos,&lt;br /&gt;sino el brillo del cepo circular de tu anciana reina.&lt;br /&gt;Excúsame, mujer,&lt;br /&gt;que te haya envuelto en sábanas enemigas,&lt;br /&gt;y te haya llenado el cuerpo de vergüenzas,&lt;br /&gt;levantando estas capas del pasado.&lt;br /&gt;Perdóname esta vuelta atrás de la mirada&lt;br /&gt;y el hallazgo de hedores nauseabundos&lt;br /&gt;–que no te pertenecen- detrás de tus abrazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Excúsame el recuerdo recurrente&lt;br /&gt;que te acosa en las aguas de este antiguo dolor,&lt;br /&gt;la voz de antepasado en mi pecho,&lt;br /&gt;que gritan y te acusan de un crimen que no es tuyo,&lt;br /&gt;aunque corran por tus mejilla la sangre de su recuerdo&lt;br /&gt;que le huye a mis manos,&lt;br /&gt;se esconde escurridizo ahí entre tus pies cuando toco tus manos,&lt;br /&gt;que se esconde en tu espalda cuando duermo en tu pecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suponte que deliro,&lt;br /&gt;que una fiebre política me incendia cada extremo,&lt;br /&gt;una histórica sífilis,&lt;br /&gt;una memoria enferma de una lepra de ayeres que retoña,&lt;br /&gt;un cáncer de pensamiento difícil de curar,&lt;br /&gt;cadena interminable de endemias sociológicas que traigo entre los huesos,&lt;br /&gt;óntica gonorrea situada en las raíces de la historia de América.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero jamás detenga la sangre de esta histeria&lt;br /&gt;esta sorda corriente que nos ata hasta el átomo.&lt;br /&gt;Quédate aquí en nosotros, a&lt;br /&gt;amanece conmigo hacia el día largo,&lt;br /&gt;que hace rato que te acuso sin sentido,&lt;br /&gt;que mis verdades mienten sobre ti,&lt;br /&gt;y ahora una matriarca en la prehistoria,&lt;br /&gt;una esclava que arrastra la virtud entre sus faldas,&lt;br /&gt;una sierva de la gleba que al monte va y nos siembra&lt;br /&gt;se enfurecen conmigo de dolor por mi ofensa,&lt;br /&gt;se enfurecen de amor a tu defensa,&lt;br /&gt;y una mujer que piensa mientras mueve engranajes,&lt;br /&gt;se monta ahora en mi espíritu y habla por mis manos, se apropia de mis letras&lt;br /&gt;y por mi boca pide que no engañe tus cabellos&lt;br /&gt;ni estruje en tu castellano,&lt;br /&gt;y te libre del mal del colegio exclusivo,&lt;br /&gt;del vestido de lana&lt;br /&gt;y el imperial pecado que antecede a tu cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa mujer me exige que te llame compañera,&lt;br /&gt;compañera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-3241062042473477572?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/3241062042473477572/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=3241062042473477572&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/3241062042473477572'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/3241062042473477572'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2009/02/companera-companera.html' title='COMPAÑERA, COMPAÑERA.'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-5147121860776570688</id><published>2009-02-03T22:42:00.001-03:00</published><updated>2009-02-04T02:52:04.288-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poema'/><title type='text'>LLANTO POR SER LAURA.</title><content type='html'>¿Por qué ha de ser Laura el nombre que el azar&lt;br /&gt;se ha antojado que lleve colgado a mis oídos?&lt;br /&gt;Laura, el nombre&lt;br /&gt;de un ave de rapiña&lt;br /&gt;que vuela alto y lejos&lt;br /&gt;pero no es fuerte como el águila&lt;br /&gt;ni hermosa como la gaviota&lt;br /&gt;ni cara de inocencia cual paloma.&lt;br /&gt;Es de rapiña y sólo de rapiña es.&lt;br /&gt;Y yo, y yo tan tonta, yo tan boba&lt;br /&gt;y sin embargo con el nombre de esta ave de carroña,&lt;br /&gt;de guerra, de embestida,&lt;br /&gt;y yo ni ave de mal agüero llego a ser.&lt;br /&gt;Ni con tener su nombre y compartir su suelo,&lt;br /&gt;ni aun así he podido cultivar la rapiña que deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas veces quiero ser María&lt;br /&gt;o Mariam como fue llamada,&lt;br /&gt;la elegida para la violación divina,&lt;br /&gt;ser María y ser madre del señor&lt;br /&gt;aunque sea hija y esposa y hermana&lt;br /&gt;y esclava del que dice haberme hecho&lt;br /&gt;para su uso y desuso y rehuso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego me arrepiento&lt;br /&gt;de llevar esa bandera de ser pura&lt;br /&gt;que tantos tropiezos me ha causado&lt;br /&gt;y tantas veces me ha arrastrado&lt;br /&gt;con su viento a la nada más amarga,&lt;br /&gt;a esa nada hedionda,&lt;br /&gt;esa nada nauseabunda y tan tétrica,&lt;br /&gt;hueca, tan vacía de pasión por lo bello&lt;br /&gt;y tan enamorada del sufrir,&lt;br /&gt;con un alma que lo busca,&lt;br /&gt;que busca el sufrimiento&lt;br /&gt;y lo envuelve en brillantes papeles de regalo,&lt;br /&gt;pensando que bien me lo merezco&lt;br /&gt;cuando sabe que no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es el momento en que quiero ser Helena,&lt;br /&gt;la dichosa, la infiel esposa de Menelao&lt;br /&gt;y amante de Paris,&lt;br /&gt;y sentir que mi infidelidad, mi escape,&lt;br /&gt;mi repentina huida del trono del honor&lt;br /&gt;contra uno de pasión y de húmedo pecado&lt;br /&gt;un día habrá de otorgarme esa felicidad que tuvo ella,&lt;br /&gt;la dicha de llevar el nombre de un país&lt;br /&gt;al que niega y reniega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sólo así, impura, de líquidos manchada,&lt;br /&gt;sucia de deshonor y limpia de pasión,&lt;br /&gt;huir con Paris,&lt;br /&gt;pues, más que la lengua griega&lt;br /&gt;amo pasar mi lengua por las piernas&lt;br /&gt;del héroe del amor que nunca en la batalla ha perecido.&lt;br /&gt;Paris, Paris, Paris, así habrá dicho Príamo&lt;br /&gt;para morir su muerte y preservarle la vida&lt;br /&gt;al hijo inútil por el que Héctor se arrastra ya cadáver&lt;br /&gt;desmembrado en derredor cabe su amada Troya.&lt;br /&gt;Paris, por ti el estómago de Héctor ha quedado colgando&lt;br /&gt;en las puertas esceas,&lt;br /&gt;por ti el voraginoso, el Escamandro,&lt;br /&gt;ha metido entre sus fauces de aguas pinzas,&lt;br /&gt;en sus hornos de líquidas hornillas&lt;br /&gt;los cuerpos quejumbrosos y la sangre de cientos de argivos y troyanos&lt;br /&gt;y ante todo del inocente y grande y grande Héctor&lt;br /&gt;el valiente domador de caballos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Helena siento que debo ser y no Laura ni María,&lt;br /&gt;porque se paga mejor la obra infiel que la obra de bondad,&lt;br /&gt;la huida mejor que la llegada,&lt;br /&gt;y si victoria hay que esté con los troyanos,&lt;br /&gt;no por Troya sino por el troyano que llevo entre las piernas&lt;br /&gt;y en mi seno se arropa,&lt;br /&gt;que me hace amar su histeria,&lt;br /&gt;esa histeria que con ganancia cambio&lt;br /&gt;por la historia valerosa de los griegos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les dejo el nombre para el país a los helenos,&lt;br /&gt;helénicos, héladicos, aqueos, como quieran&lt;br /&gt;pueden usar mi nombre mientras Paris&lt;br /&gt;pueda usar mi cuerpo y me regale la virtud de moverme bajo el suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tonta yo, que no dejaré nunca de de ser tonta,&lt;br /&gt;De cocinar sin degustar, y fregar sin disfrutar,&lt;br /&gt;y lavar sin andar, y freír sin reír&lt;br /&gt;para quien no me ríe,&lt;br /&gt;para ese hombre infiel que me tira y me fríe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo misma me digo:&lt;br /&gt;Laura, pobre Laura, que pena yo te tengo&lt;br /&gt;y tengo pena de tu helénico sueño,&lt;br /&gt;y siendo yo misma tú no dejo de sentir&lt;br /&gt;por ti una pena, pena que las noches lagrimea,&lt;br /&gt;aunque tenga que tomarlágrimas prestadas&lt;br /&gt;de tus ojo enrojecido por el llanto,&lt;br /&gt;de tus párpado crecido en el dolor.&lt;br /&gt;Tomo pena prestada a tu trasnoche&lt;br /&gt;que cada noche te trasnocha&lt;br /&gt;envuelta en el aullido placentero&lt;br /&gt;y ajeno de tu hombre en la distancia.&lt;br /&gt;O pena por la plancha ajena con que planchas ropa ajena&lt;br /&gt;o que lavas a un hombre que amanece contigo&lt;br /&gt;pero que te es ajeno,&lt;br /&gt;ajeno a ti, a tu casa, a tu causa y a tu caza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laura soy, y aunque no pueda ser más&lt;br /&gt;que una triste Laura tropical,&lt;br /&gt;Laura matinal y deslaurada&lt;br /&gt;de espíritu y de nombre y de carne y flaccidez&lt;br /&gt;y de huesos que me brotan a destiempo&lt;br /&gt;ante la huida feroz y fugaz de la carne estremecida,&lt;br /&gt;que se niega a permanecer perteneciendo&lt;br /&gt;a un cuerpo enjuto adonde falta todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sueño, y siento que mi sueño de ser un día la infiel,&lt;br /&gt;la lujuriosa esa,&lt;br /&gt;la libertina y libidinosa Helena,&lt;br /&gt;con la H o sin ella, con melena o sin ella,&lt;br /&gt;sueño llamarme Helena aunque sólo yo sea&lt;br /&gt;quien me llame, sin que nadie me llame.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser Helena aunque sepa muy bien que por mí&lt;br /&gt;no vendrá el ejército del pueblo de los versos,&lt;br /&gt;que no vendrán por mi aquellas huestes&lt;br /&gt;del pueblo que el pensar nos ha inventado,&lt;br /&gt;el pueblo de los besos,&lt;br /&gt;del excelso pueblo que delira ante lo bello.&lt;br /&gt;Aunque sepa muy bien que por mí no vendrán&lt;br /&gt;los aqueos a que el bronce les muerda&lt;br /&gt;sus muy hermosas grebas,&lt;br /&gt;morder hasta llegar a la sangre y derramarla,&lt;br /&gt;y arrastrar sus sueños, su músculos, sus huesos,&lt;br /&gt;y el honor se deshonre en llantos y alaridos&lt;br /&gt;pidiendo le perdonen del viaje hacia los Hades.&lt;br /&gt;Ya yo lo sé, que por mí no vendrán esos soldados&lt;br /&gt;a perder su valentía bajo el lodo,&lt;br /&gt;a temblar cuando su ojo a la muerte le ha mirado sus ojos,&lt;br /&gt;cuando la espada marcha rauda a pastar en su cuello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser Helena deseo, aunque por mí no vengan los aurigas&lt;br /&gt;temblorosos, valientes y golpeando &lt;br /&gt;con fuerza los caballos de sus carros,&lt;br /&gt;esos dorados carros con que asaltan y matan&lt;br /&gt;al salto de sus crines sopladas por el viento&lt;br /&gt;conduciendo veloz a la belleza &lt;br /&gt;de aquella muerte dulce por su Helena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llamarme Helena quiero y puedo&lt;br /&gt;puedo en esta hora postrera en que tendida&lt;br /&gt;en mi cama mortal la agonía no me deja&lt;br /&gt;el sosiego de soñar que Paris me acaricia entre las piernas&lt;br /&gt;o en mis nalgas se duerme.&lt;br /&gt;Quiero ser esa por la que Héctor con gusto quedó fuera,&lt;br /&gt;fuera para morir por la patria que soy yo,&lt;br /&gt;yo la indigna y sucia patria patria manchada en carne y fuego&lt;br /&gt;y de sexo apuñalado y traicionero,&lt;br /&gt;patria vil, patria cuero, pero patria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ay, déjame, agonía, queda un rato tranquila,&lt;br /&gt;y déjame soñar que la muerte de Patroclo fue por mí,&lt;br /&gt;déjame soñar que el guapo Aquiles abandonó su cólera&lt;br /&gt;y que raudo ha venido a pelear con el río por mí, su Helena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y que ha devuelto a Crises su criseida,&lt;br /&gt;Y su esclava a entregado a Agamenón por mí,&lt;br /&gt;a cambio de obligar a la troyana muerte a huir de mis entrañas,&lt;br /&gt;diría Homero, convertida en minúsculo cervato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Helena quiero ser y soy en esta hora postrera&lt;br /&gt;aunque Odiseo no abandone por mí a su Penélope&lt;br /&gt;ni encuentre a Antea su madre de aquel lado del círculo,&lt;br /&gt;ni su hijo desespere húérfano de mente,&lt;br /&gt;ni Odiseo por mí encuentre todos, todos&lt;br /&gt;los dolores del mundo en el camino de regreso,&lt;br /&gt;y sin que por mí luche con el adolorido, doliente y doledor&lt;br /&gt;el bueno y gigantesco Áyax Telamonio&lt;br /&gt;por los hierros que luciera Patroclo ante la muerte,&lt;br /&gt;cuando alegre tendió la vieja Parca su brazo ensangrentado&lt;br /&gt;por mí, por esta perra que soy, por esta sucia perra&lt;br /&gt;que lanzó su belleza al desperdicio en el lodo extranjero.&lt;br /&gt;Ser Helena en esta hora aunque ni Áyax el menor ni Diómedes&lt;br /&gt;quieran tener principalía, porque no soy la traidora,&lt;br /&gt;la prostituta, la cuero, la asquerosa y lasciva&lt;br /&gt;no la inmortal y la hermosa mujer por la que un pueblo&lt;br /&gt;se abandona a la muerte mientras ella se bebe&lt;br /&gt;en la roja oscuridad la blanca y placentera hiel de los placeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Helena me llamo y quiero me llamen&lt;br /&gt;en esta hora de la muerte, aunque digo y repito,&lt;br /&gt;que soy, pobre de mí, la Helena sin sentido y sin razón,&lt;br /&gt;la Laura Helena a la que no vendrá ningún excelso pueblo,&lt;br /&gt;y yo lo sé, lo sé muy bien, que por mí no vendrán&lt;br /&gt;las argivas naves de muchos bancos&lt;br /&gt;con Palas Atenea en su mascarón de proa&lt;br /&gt;hendiendo el libidinoso ponto en uno, en dos, en tres,&lt;br /&gt;en mil pedazos de aguas chapoteadas;&lt;br /&gt;no vendrán a correr el riesgo de ser comidas&lt;br /&gt;por las saladas rubias fauces del Leviatham azul.&lt;br /&gt;Lo repito y repito, que no soy digna, &lt;br /&gt;y por mí el más glorioso ejército no pondrá al sol &lt;br /&gt;el brillo de su espada por salvarme, &lt;br /&gt;ni el más mísero mortal vendrá por mí a llorar,&lt;br /&gt;vendrá por mí a cambiar su vida por buscarme.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-5147121860776570688?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/5147121860776570688/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=5147121860776570688&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/5147121860776570688'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/5147121860776570688'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2009/02/llanto-por-ser-laura.html' title='LLANTO POR SER LAURA.'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-9107353561925622828</id><published>2009-01-29T12:35:00.001-03:00</published><updated>2009-01-29T12:39:19.133-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>AVISO.</title><content type='html'>CUENTO PUBLICADO POR PRIMERA VEZ EN 1987 EN LA REVISTA ALCÁNDARA, DIRIGIDA POR EL POETA JOSÉ ALEJANDRO PEÑA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pequeña. Con los cabellos sueltos, de modo que se notan algunas ondas. Por encima de la frente le caen escarpados grupos de pelo rebelde, pero la gran masa se desplaza en curva, en negra ola marina que cubre las orejas y la nuca hasta caer en salto de largas líquidas hebras sobre hombros y espalda. Su frente se diría que es una brisa suave que se arremolina en los dos pequeños óvulos que forman los párpados. Allí se esconden unos ojos rápidos. De mirada que sugiere siempre una profunda concentración en el objeto que observa. Pensar en una gacela es pensar en sus pestañas, pequeñas y ágiles. Vista de perfil, su nariz es la de una típica mujer española. De frente, se pierde un poco de esta percepción, y nos recuerda más a los indios sudamericanos. El límite que separa la parte inferior de la nariz y el principio del labio superior está cultivado de un pequeño e invisible sembrado de pelitos que vistos a corta distancia hablan de un frágil bigotillo, muy femenino y altamente agradable, pues sus estambres se dejan llevar en baile de bolero por la húmeda exploración del beso. Las mejillas que protegen sus flancos son como pendientes tan tersas como la caída de la frente. Esta última se halla siempre cubierta de una leve capa lípida que multiplica su suavidad, semejándola a la sutileza que la lengua encuentra en las paredes interiores de la boca. Boca siempre callada, hecha para almacenar palabras que no pertenecen a idioma alguno, que se sueltan y amarran rojas en el beso. Bajar unos centímetros la vista es encontrarse con las mejillas, que doblan para hacer una barbilla de precisos ángulos que nos transportan, como en un caballo de rítmicos pasos, hacia un cuello pequeño y fino, de prudentes medidas. Se diluye éste en un busto donde nos detienen unos senos que, vistos de perfil, parecen haber sido dibujados a plumilla. Dispuestos en posición de atención, como dos redondos ojos que parecen mirarnos, no importa donde estemos respecto de ellos, con sus pezones que apuntan hacia el labio que sin verlos los mira. Pechos siempre prestos al placer de alimentar o alimentarse del placer. Dos piloncitos son en las cumbres de su par de planetas que unos marcianos dedos le hacen crecer las bermejas vibraciones cálidas. Representan señal inconfundible que debe tomarse en cuenta para identificar a su propietaria, pues se diferencian de aquellos raros senos en los que los pezones son continuación directa a la masa de la mama. Estos se hallarán siempre ubicados entre dos brazos que nadan por el aire, que ama su piel cobriza y terminan en unas manos entrenadas con arte en la caricia. Con los dedos largos, para que sea muy largo su hablar con otros dedos. Y hay una propiedad muy típica en sus uñas: manifestar su histérica lascivia provocando un dolor al hundirse en la otra espalda hasta que salga el rojo semen que de la herida traga. Ya pasado el dolor, y de vuelta a la calma, de regreso se desliza la vista por debajo de los brazos, y salta a los costados superiores e inferiores, que la invitan a dejarse caer por las onduladas que arrastran el pensamiento y las manos del viajero hasta llevarlo a darle de beber en sus caderas, mecerse por encima, mesarse por debajo y mozarse por su frente sin que la sed se apague, y continuar el viaje. Al dorso, si dirigimos la mirada bajo el cuello, nos enceguece una espalda en la que un par de planos se mueven como si un pez nadara por dentro de la carne, de muy pocos pero muy activos vellos que se erizan cual hierbas que saludan cada vuelo rasante de unas manos que se vuelven arena cuando el viento de un cuerpo se arrastra hecho cellisca en ese juego de llanura-ladera-llanura-ladera, llanura carnal desde donde a contranatura llueve desde abajo hacia el cielo de dedos el sudoroso aguacero donde truena ese roce feliz de la nube manual sobre su piel de suelo. Esa llanura de la espalda tiende a adquirir música al hacer contacto con un pecho propiedad de una mente que busca hacer posibles algunos pecadillos que ella aberrando adora, tal como te indicarán los altos decibelios de su aullido. Ya exhausto por la actividad, se levanta uno y ella se queda como dormida, y un ojo cuyo cansancio placentero no habrá logrado hacernos caer en sueño, podrá ver cómo un discreto río blanco y transparente, lento, parsimonioso, como disfrutando ir deteniéndose y dejando algo de él entre los poros y pelos, viene bajando de su cuello por su espalda, por su hermosísima espalda hecha montaña, hasta perderse en el desfiladero... Y descubren los ojos asombrados que allí donde la espalda deja de ser espalda encuentra el río su mar. Entre sus dos laderas, que los anatomistas llaman nalgas, unas divinas nalgas color de amanecer, que suben formando lo que para el geómetra sería un par de semicírculos. Hacia el lado izquierdo, hacia la frontera con el torax, en lo que los modistos han llamado cintura, roza el cuerpo que se aparea con su cuerpo unos pelos íntimos que ostentan la pequeña ojiva, más sensible al tacto que a los ojos, y que se niega a ser arrancada del recuerdo. Es como un pellizco o rasguño quién sabe qué tiempo que dejó tímidamente levantada su piel. Se trata de la cicatriz, para el escalpelo acusioso del investigador que redacta un informe para la ciencia médica. Para la ociosa mente que al placer pertence este micropellizco es una minúscula y ciega vulva que sin olor conversa con el lóbulo de quien a punta de nariz la a ausculta con inconfesables fines. A continuación encuentra el escrutador ojo del sabio erótico un par huequecitos que en buena simetría les hicieran sus padres cuando niña, en los centros traseros de ambos flancos de la hoy rica cadera. Ellos, para el cerebro que busca únicamente la pasión y el instinto, son dos apasionadas fuentes de invisibles e inexistentes pero apetecibles líquidos donde la lengua inventa el agua que bebe junto a la sal que a ella llevan los canales del sudor libidinoso. También podrían ser para el lascivo, dos redondas capletas especialmente recetables a aquellas lenguas cuyos propietarios sufren de ansiedades motoras y una horrorosa sed de lamidos incurable. Si se mueve la vista en sentido opuesto, hacia la cumbre, se está otra vez ante las dos nalgas. Son hemisferios cerebrales que alojan una mente cuyos pensamientos se expresan en temblores, movimientos musicales, segregación de líquidos, aperturas y cierres como en un enrojecido y nocturno juego de ajedrez consigo mismas. Una serpiente de vellos va en entrelazada marcha por el desfiladero que los une y separa, siguiendo la humedad de la costura que los une. Circunda toda la parte inferior de los ilíacos, pasando por un orificio negro y redondo, seguido por otro compuesto de dos almejas entretejidas. Hace un poco de calor en esta zona. El ojo es innecesario, y la respiración se hace difícil. El olor amarra en férrica soldadura de fuego la boca, lengua, labios, paladar, y toda otra carne que se acerque a su volcan oscuro. El viajero tiene que batirse en retiradas y regresos, tomar aliento suficiente para evitar ahogarse en la pasión de esta cuna del dolor y la dicha. Evitar que las piernas se cierren demasiado sobre sus sienes, ejercitar los labios en la instintiva intermitencia. Se recomienda no halar demasiado para que ella no sufra dolores innecesarios, dilatar la lengua y presionar pero con lentitud y prudencia, tratar de retener y obtener todo lo más que se pueda y, como buen catador de estos vinos íntimos dejarlos que se asienten en lento desplazamiento por las papilas del gusto hasta caer en los alveolos inferiores y luego dejarlos que se abracen y se abrasen al deslizarse al paladar, y entonces tragar lo suficiente. Dejar que algunas selectas ramitas negras que acompañan al divino líquido del placer pasen a dar mejor vida la faringe, y dejar otras sin pasar el velo para mostrarlas al final a los ojos de ella, como presea, como premio de colección proveniente de aquella espeleológica excursión corporal. Salido ya del sopor, es aconsejable sentarse en el piso, cerrar los ojos y descansar unos minutos. Luego hay que tratar de que la mente conserve datos suficientes para el caso de requerir la reproducción mental de lo acontecido o, como en nuestro caso, para redactar una buena comunicación, capaz de identificarla. Unos muslos pueden obstaculizar la vista e impedir ver suficientemente bien la planicie del abdomen. Hay que saltarlos y situarse cerca del vientre, todo lo necesario para una buena descripción que permita a cualquier lector localizarla. Para ello, desplácese el rostro hacia el frente, acérquese a menos de una pulgada, luego arrástrese la mejilla suavemente, para descubrir con vista, olor, ruido y tacto la ondulante meseta ventral, ahora inmóvil, como un lago liso y tranquilo, presta a la provocación de las barbas, la oreja, los párpados o la boca que la viaja, esperando que la nariz se meta y baile en el lago del ombligo y desate ondas concéntricas sobre el remolino de vellos. Para más detalles, favor de detenerse en la acurrucada abejita carnal que duerme en el centro, tocarla y darse cuenta de que está situada como a la puerta de una pequeña cueva, una falla, dirían los geólogos, a cuya entrada los años han dejado caer inofensivas estalactitas y estalagmitas de pelo. Más adelante, se presentan a la vista del viandante las ingles, otra vez los muslos, un lunar poco antes de llegar a las rodillas que saben vibrar como teclas de un piano en el momento exacto en que otras rodillas las invitan a música. Piernas, tobillos y el tendón de Aquiles se dejan caer formando ángulos de 90, 110 y 120 grados respectivamente respecto de la planta de los pies que sostienen el cuerpo durante el tiempo que no está en la cama. Estas son las señales que caracterizan a mi mujer perdida. Por este medio estoy solicitando a cualquiera de los lectores que haya tenido la oportunidad de descubrir los detalles referidos que me escriba, y si se encuentra con ella en este instante, que discretamente aproveche cuando se duerma exhausta de placer, para que me llame o venga al teléfono y dirección que anoto al final de este aviso. De antemano, estarán gratificados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-9107353561925622828?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/9107353561925622828/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=9107353561925622828&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/9107353561925622828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/9107353561925622828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2009/01/aviso.html' title='AVISO.'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-6490526688885037054</id><published>2009-01-20T02:34:00.001-03:00</published><updated>2009-01-20T03:02:21.782-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poema'/><title type='text'>SONETO DEL  FIN.</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CUsuario%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;link rel="themeData" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CUsuario%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx"&gt;&lt;link rel="colorSchemeMapping" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CUsuario%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves/&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:donotpromoteqf/&gt;   &lt;w:lidthemeother&gt;ES&lt;/w:LidThemeOther&gt;   &lt;w:lidthemeasian&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeAsian&gt;   &lt;w:lidthemecomplexscript&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeComplexScript&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;    &lt;w:splitpgbreakandparamark/&gt;    &lt;w:dontvertaligncellwithsp/&gt;    &lt;w:dontbreakconstrainedforcedtables/&gt;    &lt;w:dontvertalignintxbx/&gt;    &lt;w:word11kerningpairs/&gt;    &lt;w:cachedcolbalance/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;m:mathpr&gt;    &lt;m:mathfont val="Cambria Math"&gt;    &lt;m:brkbin val="before"&gt;    &lt;m:brkbinsub val="--"&gt;    &lt;m:smallfrac val="off"&gt;    &lt;m:dispdef/&gt;    &lt;m:lmargin val="0"&gt;    &lt;m:rmargin val="0"&gt;    &lt;m:defjc val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent val="1440"&gt;    &lt;m:intlim val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim val="undOvr"&gt;   &lt;/m:mathPr&gt;&lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" defunhidewhenused="true" defsemihidden="true" defqformat="false" defpriority="99" latentstylecount="267"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="0" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Normal"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="heading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="35" qformat="true" name="caption"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="10" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" name="Default Paragraph Font"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="11" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtitle"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="22" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Strong"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="20" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="59" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Table Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Placeholder Text"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="No Spacing"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Revision"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="34" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="List Paragraph"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="29" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="30" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="19" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="21" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="31" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="32" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="33" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Book Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="37" name="Bibliography"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" qformat="true" name="TOC Heading"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:"Cambria Math"; 	panose-1:2 4 5 3 5 4 6 3 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:roman; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-1610611985 1107304683 0 0 159 0;} @font-face 	{font-family:Calibri; 	panose-1:2 15 5 2 2 2 4 3 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-1610611985 1073750139 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-unhide:no; 	mso-style-qformat:yes; 	mso-style-parent:""; 	margin-top:0cm; 	margin-right:0cm; 	margin-bottom:10.0pt; 	margin-left:0cm; 	line-height:115%; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:11.0pt; 	font-family:"Calibri","sans-serif"; 	mso-fareast-font-family:Calibri; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-language:EN-US;} p.NoSpacing, li.NoSpacing, div.NoSpacing 	{mso-style-name:"No Spacing"; 	mso-style-priority:1; 	mso-style-unhide:no; 	mso-style-qformat:yes; 	mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:11.0pt; 	font-family:"Calibri","sans-serif"; 	mso-fareast-font-family:Calibri; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-language:EN-US;} .MsoChpDefault 	{mso-style-type:export-only; 	mso-default-props:yes; 	font-size:10.0pt; 	mso-ansi-font-size:10.0pt; 	mso-bidi-font-size:10.0pt; 	mso-ascii-font-family:Calibri; 	mso-fareast-font-family:Calibri; 	mso-hansi-font-family:Calibri;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-priority:99; 	mso-style-qformat:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:11.0pt; 	font-family:"Calibri","sans-serif"; 	mso-ascii-font-family:Calibri; 	mso-ascii-theme-font:minor-latin; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-theme-font:minor-fareast; 	mso-hansi-font-family:Calibri; 	mso-hansi-theme-font:minor-latin; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-bidi-theme-font:minor-bidi;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:shapedefaults ext="edit" spidmax="1026"&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:shapelayout ext="edit"&gt;   &lt;o:idmap ext="edit" data="1"&gt;  &lt;/o:shapelayout&gt;&lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="NoSpacing"&gt;CÓMO LEER ESTE SONETO.&lt;br /&gt;Se trata de un soneto de desamor, compuesto en 24 sílabas, con tres hemistiquios de 8 sílabas cada uno. En esto avanzo un poco más de lo que había hecho antes, en que elaboré un grupo de sonetos de 21 sílabas.&lt;br /&gt;Hay que suponerse los versos en su extensión completa, ya que están cortados por el límite que impone la extensión horizontal de los márgenes del formato en la página del blog.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NoSpacing"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NoSpacing"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NoSpacing"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NoSpacing"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NoSpacing"&gt;SONETO DEL FIN.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es mucho lo que se pierde si dejara de existir el hombre en este planeta:&lt;br /&gt;no se infectaría el plato del químico desayuno que nos tortura a su modo,&lt;br /&gt;no se oirán las explosiones de su guerra interminable ni habrá su falsa receta&lt;br /&gt;para remediar los males por la humanidad creados, envenenando hasta el lodo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucho el planeta ganara si llegara nuestro fin: se romperían las cadenas&lt;br /&gt;si un viento solano arrastra los amargos desperdicios juntos con el que los causa,&lt;br /&gt;se realizara el gran sueño de que los ríos se limpien, y que sirvan sus arenas&lt;br /&gt;sólo para un amplio juego de carreras inocentes de los que no tienen pausa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;para pensar felonías e inventar las alambradas de cobre que ahora se enredan&lt;br /&gt;en las montañas, los mares, en la brisa, en las mesetas. Se acabarían las miradas&lt;br /&gt;que se acechan, se amenazan, que se enemistan, pelean y a sus hermanos depredan.&lt;/p&gt;  &lt;p class="NoSpacing"&gt;&lt;br /&gt;Tal vez ni animal ni planta, ni los dioses y sus héroes, deban salvarse a este viento.&lt;br /&gt;Tal vez es mejor que todo, todo lo existente ruede hacia esos puertos sin radas,&lt;br /&gt;pues, ¿qué nos brinda la vida que sea mejor que la nada, quieta siempre en su elemento?&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-6490526688885037054?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/6490526688885037054/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=6490526688885037054&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/6490526688885037054'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/6490526688885037054'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2009/01/soneto-del-fin.html' title='SONETO DEL  FIN.'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-5557285188512671360</id><published>2009-01-12T01:21:00.003-03:00</published><updated>2009-01-12T01:31:04.816-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poema'/><title type='text'>SINFONÍA DE AMOR EN 24 SÍLABAS.</title><content type='html'>&lt;span class="pt"&gt;CÓMO LEER ESTE TEXTO.&lt;br /&gt;Se trata de un soneto de amor compuesto en 24 sílabas, estructurado con tres hemistiquios de 8 sílabas cada uno. Forma parte de un grupo de sonetos que he escrito, avanzando un poco más de lo que había hecho antes, cuando que elaboré los de 21 sílabas, que también están publicados en este blog.&lt;br /&gt;Hay que suponerse los versos en su extensión completa, ya que están cortados por el límite que impone la extensión horizontal de los márgenes del formato blogístico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SINFONÍA DE AMOR EN 24 SÍLABAS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no podía comprender que siendo hombre poseyera hermoso y largo cabello,&lt;br /&gt;pero lo tengo y lo tengo ahí en tu hermosa melena, brillante como un rubí.&lt;br /&gt;Tampoco podía entender que siendo hombre a mí me dieran unos labios carmesí,&lt;br /&gt;pero los tengo y los tengo en tu boca que revuelve de cuerpo a cuerpo mi cuello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no podía comprender que siendo hombre pudiera ostentar dos altos senos,&lt;br /&gt;pero los tengo y los tengo en las llamas temblorosas que me bebo ahí en tu pecho.&lt;br /&gt;Son tan mías las cosas tuyas como son tuyas las mías, como es nuestro el tibio lecho,&lt;br /&gt;el aire que respiramos, la luz por la que vivimos y este amor loco y sin frenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me podía explicar que siendo hombre tuviera redondo y grande trasero,&lt;br /&gt;pero lo tengo en tu cuerpo: doble dicha repartida entre esas dos lunas rojas&lt;br /&gt;donde navegan mis dedos como barquitos de carne disfrutando su sendero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me podía explicar que siendo hombre me viera tener una hermosa vulva,&lt;br /&gt;pero la tengo y la tengo entre tus piernas guardada, y ahora a mí se me antoja&lt;br /&gt;que algo mío está escondido en el lugar donde Venus más alto eleva su curva.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-5557285188512671360?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/5557285188512671360/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=5557285188512671360&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/5557285188512671360'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/5557285188512671360'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2009/01/sinfona-de-amor-en-24-slabas.html' title='SINFONÍA DE AMOR EN 24 SÍLABAS.'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-7992051710994490316</id><published>2009-01-01T00:17:00.029-03:00</published><updated>2009-01-06T00:58:39.215-03:00</updated><title type='text'>TRES SONETOS DONDE INVENTO UNA NUEVA FORMA DE VERSIFICACIÓN: DE 21 SÍLABAS.</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153); font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;PRESENTADOS POR EL DOCTOR JORGE TENA REYES:&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Estos sonetos han sido publicados en el suplemento cultural &lt;/span&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"  style="font-family:arial;"&gt;Areíto&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, del periódico Hoy, de República Dominicana, presentados por el intelectual &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Dr. Jorge Tena Reyes&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;. En ellos, Juan Freddy Armando experimenta un estilo innovador de versificar esta forma poética. En cada verso ha puesto 21 sílabas. Con ello rompe la tradición del soneto y de la poesía rimada en general, que había llegado sólo a 14 y 16 sílabas en todas las lenguas. Otro elemento nuevo aquí es que cada línea tiene 3 hemistiquios -en este caso, de 7 sílabas cada uno-, en vez de 2, como tradicionalmente se ha escrito. Ha creado otros sonetos, con versos de 24 sílabas, divididas en tres hemistiquios de 8 cada uno. Esperamos que sean del gusto de los especialistas de la rima en el mundo. Más abajo, pueden leerse las palabras de presentación escrita por el Dr. Tena Reyes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0); font-style: italic;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0); font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;APOCALIPSIS YA.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Mal dicen los cristianos, que su Dios algún día ha de acabar el mundo,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;que con lengua de fuego les pedirá a las cosas entrar en sus hogueras.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Mal porque antes nosotros habremos destruido todas las primaveras,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;con muy modernas formas, con ciencia lograremos un éxito rotundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahorrándole el trabajo al Señor que adoramos: con máquinas, calderas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;con zonas industriales, el mundo acabaremos en hondas de calor&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;que a la flora y la fauna volverán a hacer polvo ahogadas en sopor,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;y sobre el gris cemento irá a quemar el hombre sus naves y banderas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque el aceite fósil no podrá más herir la noche con sus luces,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;pues el bosque sin lluvia, los polos confundiendo el agua con el fuego&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;como en capilla ardiente allí la humanidad, triste caerá de bruces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escrito está  que el hombre le impedirá a su Dios destruir lo creado,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;pues el Apocalipsis, su llama y sus trompetas, serían un simple juego&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;cuando el hongo nuclear nos deje sin presente, futuro ni pasado.         &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;LO DESTRUIREMOS TODO.              &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que quieren los niños es destruirlo todo, todo en el mundo entero,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;y es lo que yo deseo, que igual que ellos disfruto de destruir lo que amamos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Claro que entre los riesgos que entrambos compartimos se encuentra el de que estamos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;propincos a que el juego no pueda realizarse, porque al destruir yo quiero,          &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;igual que quieren ellos, conseguir que las cosas vuelvan por su camino,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;que regresen del polvo a ser tal como eran, volviendo a sus principios,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;y se pudiera entonces, tal cual manda este juego, hurgar los precipicios&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;do escondimos los seres, y volviendo a vivir se rían de su destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el necio universo, con su lógica tonta y su orden mentiroso&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;odiando nuestros sueños quiere ahogarnos con agua y quemarnos en fuego&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;porque su imperfección le aterra y nos persigue como un terrible oso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo venceremos porque los niños todos conocemos su juego:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;con manos de alquimistas seguiremos la obra: del lodo hacer lo hermoso,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;y reinventando el mundo, un coro de nosotros revivirá al manchego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;QUEDÉMONOS SIN ALMA.            &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra dicha vendrá si tú volando alejas el alma de tu cuerpo:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;dejando entre tus piernas la vida que les llega rauda por las arterias,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;río feliz sin ideas, con el cielo revuelto en hirvientes materias &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;sin amores ni pena, huyendo del espacio y escapada del tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borremos la decencia, la educada conducta que manda lo correcto.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Inventa un antiamor sin verbo entre nosotros, y sin ortografía,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;carente de sentido, porque la dicha nunca de lógica se fía.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Te repito que tires al alma por la borda y alejes todo afecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es que yo no te quiera sino que no hay razones para que así desnudos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;seamos otra cosa que ácidos revueltos en hídrico vibrar,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;ciegos a toda idea, vapores en un horno que nos disuelve mudos.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ven a ser sólo piel que se revuelve en viento, viento que se hace mar&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;que me deja sin alma, y hecho húmeda materia a tus huecos acudo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;a ser nada en tu nada: polvos muertos que viven en los brazos de Ishtar.&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:georgia;font-size:85%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;   &lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="margin-bottom: 20px; color: rgb(0, 0, 153);" class="article-title"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Sonetos de Juan Freddy Armando&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Por  Jorge Tena Reyes&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;          &lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;Ofrecemos a continuación una muestra de la producción poética de Juan Freddy Armando, nativo de Hato Mayor del Rey.                     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de un poeta hacedor de metáforas apocalípticas y escrutador de los secretos del alma, capaz de desafiar los condicionamientos de la perspectiva clásica, manteniendo la cadencia rítmica del verso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que más sorprende en este poeta es su permanente búsqueda de imágenes que expresen en una conjunción ecléctica sus íntimas convicciones socio-culturales, en perfecta armonía entre lo formal y con ciertos matices de libertad creadora, para alcanzar, como diría el afamado critico Roland Barthes, “el susurro del lenguaje más allá de la palabra y la escritura”. Según su propia confesión empezó a escribir “creaciones poéticas desde los 13 años”, y su nombre literario se dio a conocer en 1973 con la publicación de obras en versos y prosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto se expresa en la ascendente madurez que se percibe en su producción literaria, enriquecida con la lectura de las grandes muestras de la cultura universal, tanto antiguas como modernas de la literatura, además de las obras de Aristóteles y de filósofos como Platón, Hegel, Marx, Confucio, Krishnamurti, Shopenhauer, Cervantes, José Ortega y Gasset, Góngora, y los maestros del modernismo, como José Martí y Rubén Darío, a la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría decirse que su literatura es de enfoque filosófico, erótico, humorístico, haciendo acopio de los logros vanguardistas, pero con la mira puesta más en comunicar al lector aquellas emociones que considera inhabituales, y con hondura suficiente como para despertar el interés del ser humano, en vez de sorprenderlo con inútiles juegos de palabras. Juan Freddy Armando entiende que la literatura se hace con estremecimientos interiores, enfoques y formas fuera de lo común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le gusta ser Jasón navegando en el barco Argos, que es el texto, acompañado de los lectores, que son argonautas que comparten el viaje hacia el vellocino de oro y el luminoso placer de encontrarlo o intentar acercarse a ese acentuado empeño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Armando se motiva a escribir cuando una extraña idea le cruza la cabeza, y quiere disfrutar la lectura del texto que sugiera nuevas inquietudes creadoras. Viaja por las oscuridades de su mente con la linterna del silencio y la trae a la superficie convertida en cuento, poema o ensayo, es el resultado de su inquietud creadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El texto creado le produce tres placeres: 1. Al ocurrírsele la idea. 2. Al escribirlo. 3. Cuando una persona le hace saber que su lectura la transportó al país emocional de donde trajo el texto. De este afán de cultura y originalidad, Juan Freddy Armando tiene una producción poética con factura propia, con acentos de atractiva originalidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);" class="pt"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(0, 0, 153);" class="pt"&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p style="color: rgb(0, 0, 153);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-style: italic;" class="pt"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="pt"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-7992051710994490316?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/7992051710994490316/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=7992051710994490316&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/7992051710994490316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/7992051710994490316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2009/01/tres-sonetos-donde-invento-una-nueva.html' title='TRES SONETOS DONDE INVENTO UNA NUEVA FORMA DE VERSIFICACIÓN: DE 21 SÍLABAS.'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-8815897101741344788</id><published>2008-07-18T19:16:00.000-04:00</published><updated>2008-07-18T19:26:16.646-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poemas'/><title type='text'>Elegía Black</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;A Carolina, que también lo lloró.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto que creíamos amar el cuerpo de Blacky.&lt;br /&gt;Creíamos que amábamos sus patas, su rabo musical,&lt;br /&gt;o sus ojos cuando nos vaciaban su animálica ternura,&lt;br /&gt;prisionero del cristal o de las rejas,&lt;br /&gt;y bailábamos la mano haciendo gracia a su cariño.&lt;br /&gt;Juramos que amábamos su lomo, su nariz,&lt;br /&gt;sin saber que el amor era hacia el alma.&lt;br /&gt;Ahora&lt;br /&gt;que tiramos su cuerpo a la basura lo sabemos:&lt;br /&gt;aunque adoráramos su pelo negro&lt;br /&gt;cuando convertíamos en agua y jabón&lt;br /&gt;y champú el pedazo de amor&lt;br /&gt;que a su cuerpo asignamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta hora cadáver lo sabemos.&lt;br /&gt;Lo que amábamos del cuerpo era su alma.&lt;br /&gt;Por eso al verlo quedarse en mitad del salto&lt;br /&gt;sobre el sordo hierro&lt;br /&gt;que no lo dejó ir al campo de batalla,&lt;br /&gt;a debatirse en duelo con el otro perro&lt;br /&gt;que viniera a dividir el amor que nos tenía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta hora cadáver lo sabemos,&lt;br /&gt;que nuestra preferencia era su alma.&lt;br /&gt;Por eso sólo queremos rumiar nuestro recuerdo,&lt;br /&gt;más que por su rabo, por el alma que lo movía.&lt;br /&gt;Por eso mandamos al zafacón ráudamente&lt;br /&gt;su cuerpo deshabitado de alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué amamos tanto la alegría&lt;br /&gt;cuando ella es ya tristeza?&lt;br /&gt;¿Por qué no sonaron para Blacky estos versos&lt;br /&gt;cuando podían oirlo sus oídos&lt;br /&gt;que sin entenderlos sabrían que fueran suyos?&lt;br /&gt;¿Por qué amamos tanto la alegría&lt;br /&gt;que infiel nos huye cuando ataca el dolor?&lt;br /&gt;¿Por qué despreciamos la tristeza&lt;br /&gt;que no nos abandona,&lt;br /&gt;que como sudor, lágrima o sangre&lt;br /&gt;nos consuela en la herida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si es verdad, ya lo he dicho,&lt;br /&gt;que lo que amábamos de Blacky era su alma,&lt;br /&gt;¿por qué entonces se empecina mi memoria&lt;br /&gt;en no quitar de mi vista su materia colgante,&lt;br /&gt;crucificada,&lt;br /&gt;botando gota a gota en rojo río su alma?&lt;br /&gt;Si ya sé que su cuerpo cuelga sin su alma,&lt;br /&gt;que se fue por sus ojos, como diría Homero,&lt;br /&gt;o por su boca, como Hesíodo,&lt;br /&gt;¿por qué se empecinan en manar&lt;br /&gt;estos versos como agua en llave rota?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué sus ojos tristes no dejan de mirarme&lt;br /&gt;desde el aire si no sirve de nada ya su cuerpo&lt;br /&gt;que se reparten las hormigas?&lt;br /&gt;¿Por qué, si ni siquiera fue mío,&lt;br /&gt;ni conocí su pequeñez,&lt;br /&gt;ni fui su amo ni lo alimentaba&lt;br /&gt;ni la fuerza de la costumbre me impuso&lt;br /&gt;su alegría en ningún amanecer&lt;br /&gt;en que me levantara y lo viera&lt;br /&gt;saludarme con su boca y su lengua&lt;br /&gt;y su pelambre y sus patas ya viejas&lt;br /&gt;me dijeran Buenos Días a su manera?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-8815897101741344788?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/8815897101741344788/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=8815897101741344788&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/8815897101741344788'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/8815897101741344788'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2008/07/elega-black.html' title='Elegía Black'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-5218829377618110314</id><published>2008-07-18T19:13:00.002-04:00</published><updated>2009-01-02T15:36:20.808-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poemas'/><title type='text'>Elogio de lo humano</title><content type='html'>El oso de los polos, la marmota y el perro&lt;br /&gt;de vez en cuando suben muy libres sus dos manos,&lt;br /&gt;y es como si quisieran convertirse en humanos,&lt;br /&gt;mas no logran hacer los alfanges de fierro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su arma es convencional, no aprenden a hacer guerra,&lt;br /&gt;pues no han desarrollado la santa inteligencia,&lt;br /&gt;aún no saben de Dios ni conocen la ciencia,&lt;br /&gt;ni el gran descubrimiento que por grande me aterra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, aún no inventan al Animal Estado,&lt;br /&gt;no tienen falsos héroes ni logran violar leyes,&lt;br /&gt;no saben sacar uñas ni a nadie han torturado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin oros ni diamantes, su vida es muy vacía,&lt;br /&gt;sin príncipes ni historia, sin esclavos ni reyes,&lt;br /&gt;van tristes, sin McDonald’s y sin tecnología.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-5218829377618110314?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/5218829377618110314/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=5218829377618110314&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/5218829377618110314'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/5218829377618110314'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2008/07/elogio-de-lo-humano.html' title='Elogio de lo humano'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-133051356085384731</id><published>2008-07-16T19:47:00.001-04:00</published><updated>2008-07-18T20:37:05.600-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Por fin llega el amor</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;“El bien es deseado, y el deseo tiende hacia él, y sólo lo alcanzan aquellos que suben a la región superior, se vuelven hacia él y se despojan de los vestidos de que se revistieron al descender a la manera en que los que suben hacia los santuarios de los templos deben purificarse, dejar sus antiguos vestidos, y subir desnudos…”&lt;/em&gt; Plotino&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No abandonas esa creencia de que nadie miró nunca tus ojos, sino a Elizabeth Arden o Helena Rubinsteins en ellos. De que nadie miró tus pechos, ni soñó con tus senos, sino con la blusa Pierre Cardin que los cubría. De que nadie miró tus cabellos, sino a Giorgio Armani u Oscar de la Renta brillando en cada hebra con sus tintes, sus brillantes, sus fórmulas que no son suyas pero que hay que creer que lo son para consumirlas y consumirse en ellas. Convencida como estabas de que tus ojos venían del saurio al cocodrilos al principio, de renacuajo luego, y de sapo después. Al final te convenciste de que yo tenía razón. Que en tus ojos reptaban tres tristezas, o reptan -¡Con qué autoridad hablo en pasado a la persona que tengo al frente mirándome hablar!-. Primero la del sencillo y huidizo lagarto, compadre de sacramentos de las rendijas, que corre por el verde poniéndose tontamente verde para esconderse del criminal ojo humano que ya conoce el truco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Luego evolucionaron tus ojos, crecieron, pero no tanto como los dinosaurios, porque esos son muy tontos, muy vegetarianos como para permanecer, sino que se quedaron en el cocodrilo feroz de las aguas quietas cuyas mañas aún no puede domeñar el peligroso animal humano. Finalmente, el tiempo te ha hecho ojos de sapo, o sapa, porque zapa no serás jamás. Con los de maco o maca sí colindan tus ojos. Ahora brotan sobre los párpados como los tres, pero son sobre todo sapo pequeño y huidizo, tierno, melancólico e indiferente a sí mismo y a quien lo mira. Con el quieto ademán de la ranita que estudia qué harán con ella, si un niño la perseguirá y apaleará por todo el patio, hasta cansarla , y luego tirarla hasta que quede sólo la funda de huesos dentro de una piel que ha abandonado las ganas de estar viva desde los primeros golpes. O, si eres tan dichosa que logras escapar ilesa del niño, por el contrario, vendrá un adulto con más sentido de lo útil y serás la ranita que llevará sin maltratarla a la hermosa trampa donde le darán de comer y beber, podrá descansar, sentirse libre en un pequeño territorio graciosamente otorgado como provisional país que le permite crecer, y hasta multiplicarse si ha tenido la suerte de encontrar pareja. “Que corran, que griten en las madrugadas, que se entretengan bien, que sean felices les deseamos con todo nuestro corazón, -pero sobre todo con nuestros estómagos- porque de buenos deseos está lleno el camino hacia el plato de ancas de rana, ya sea al ajillo o en escabeche, guisada o al vapor, y hasta frita”. Cosa que no te importará eso de que vivan de ti, que te digieran y te expulsen tan “in”humanamente, pues ya tú no estarás ahí. Habrás abandonado tu vida a su suerte, en la primera o segunda cuchillada a tus huesos y carnes y sangre, y habrás viajado a un lugar muy feliz donde no hay nada más que un profundo y grande, muy grande silencio, gigantesco silencio a un tamaño que no alcanza a medir el pensamiento, y luego calma, paz, total ausencia donde ni siquiera escuchas que no se escucha nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre lo supiste, aunque no sé quien te lo dijo. O más bien, siempre lo creíste , y no sé quién te lo mintió. Sí. Así es más correcta la oración, se corresponde más con tu realidad. La realidad de que no eres tan fea como te has imaginado. Tu feúra no puede estar en que un hombre te haya abandonado por otra mujer. Y la verdad ha de decirse: ella es mucho más hermosa que tú. Sobre todo en el brillo de su sonrisa, capaz de conquistar hombres y mujeres, y hasta dioses, si existieran. Pero tu belleza no puede estar dependiendo de que ningún hombre te mire. No puede desvivir de angustias, de pensamientos negativos, de lloros, de sangre salida de las manos que las uñas castigan. Porque no tienes derecho a que tu cuerpo pague los dolores de tu espíritu. No tienes derecho a que tus manos sufran las consecuencias de tu teoría del dolor, de tu tesis sobre el abandono. De tus estudios científicos sobre las causas de un desahucio amoroso. Porque no es así. No tienes razón a castigar un cuerpo que tú no has criado, no has alimentado, no has invertido un centavo en mantenerlo ni en cuidarlo, ni en cubrirlo del frío de tus 32 inviernos ni darle fresco del acondicionador de aire contra tus 33 veranos. No tienes derecho a destruir lo que no has construido, lo que no has sufrido por mantener, por lo que no has trabajado. Por lo que no has respirado siquiera, pues el aire entra y sale a tus pulmones sin que medie tu voluntad. Tu rico padre, tu archirico padre es quien ha pagado las habas de tu cuerpo, quien ha pagado religiosamente los platos rotos de tu espíritu, y él ya no está para consultarlo ni insultarlo.Un hombre no es todos los hombres, una sociedad no es todas las sociedades, y un dolor no es todo el dolor, como un amor no es todo el amor. Al sufrir, tomamos una tajada del sufrimiento que hay disponible en el universo, que es mucho, muchísimo. Lo mismo que del amor, cuando lo damos a un hombre o una mujer, tomamos un pedacito del infinito arsenal que tenemos. Así que podemos dejar perder ese pedazo y buscar otro en los oscuros rincones de la mente, y ser felices con esa otra mitad de la naranja. Tú puedes hacerlo todavía. De todo podrías librarte, si lograras librarte de ti misma, del pedazo de ti que te apremia. De la que te asedia. De la que viviendo dentro de ti quiere matarte. De la que habiéndola alimentado con pensamientos tristes, con sueños pesadíllicos, con búsquedas de dolor en libros y películas y cuentos y novelas y poemas, esa misma quiere exterminarte sin entender que también a ella la echarán en tu caja y se descompondrá y se pudrirá contigo, o digamos que sintigo, -valga el invento de esa palabra-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahora estás en tu ventana, y miro tu silueta, y tú la mía. Tu ventana victoriana, victoriana como tu pensamiento. Te veo tomar una copa, tragar, levantar la cara y pienso qué buena ha de estar el agua o coñac o whiskie o ron o tafiá o triculí o clerén o cerveza o guavabery o vino que esta mujer levanta con esa elegancia y lo toma como ha de tomarse el vino, hasta las heces. Y sigo mirándote, y veo que poco a poco tu cuerpo baja por la ventana, y mis ojos van perdiendo pedazos de ti. Primero baja el cielo rosado de tu vientre y el oscurillo sol que en hilos de luz negra ilumina dentro de tu ombligo rodeado de rosadas nubes. Luego va el viaje de esos apetitosos mangos de tu pecho, deseosos de labios, afrodíticos, temblorosos, bajan, y los pierdo. Tu hombro derecho se inclina junto al izquierdo y entra en el desfile ida, ese hombro derecho sobre el que quise poner mis manos una tarde imaginaria en que camináramos sobre la nieve de Vermont o la verde grama silvestre de los potreros donde mis ojos estrenaron sus pupilas. Tu cuello, tu mentón, tu barbilla, tus labios, tus pómulos, tus mejillas, la punta de tu nariz, tu nariz toda, tu párpado inferior, el superior, tu ojo derecho e izquierdo, tus pestañas, tu frente preocupada, tus cabellos que hace un instante era enamorado y penetrado por el oscuro viento, que te penetra con su sexo transparente entre hebra y hebra de cabellos, y hacer el amor con tu piel que huye a tenderse en los mosaicos de tu terraza. Hasta que te pierdo toda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahora me cruza por la cabeza y me enferma la idea de que tú has desparecido de la ventana porque un hombre te acompaña y te ha llevado hacia el piso. Que te ha hecho o está haciéndote el amor luego de haberte emborrachado y quitado la voluntad férrea por la que no te habías entregado a ningún hombre, pues para ti todos estaban enamorados de tus zapatos Giorgio Brutini, en vez de tus pies, o de tus calcetines Yves Saint Laurent en vez de los dedos que los llevan. Para mi rabia, alguien esta noche, en este instante, te ha quitado la razón para que la emoción despierte. Alguien te ha hecho olvidar que eres fea para todo hombre. Alguien te ha hecho ignorar que buscaba tu dinero, tu herencia, tu apellido de naviero griego, de nombre de filósofo y apellido del que nace, sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y eso me duele, porque yo te perseguía cada noche entre metáforas, te asediaba en mis adentros con imágenes, con mis tropos, con mis verbos almidonados de agua espesa y blanca y estas manos mías, con mayor maestría que las de Onán en convertirse en tu sexo bordeándome a mí hecho carne larga , llenos mis capilares con sangre de deseo. Yo que te había perseguido a ti, y no a tu apellido ni al brillo de tu oro, sino al de tu piel, yo que te había buscado a ti desnuda aunque tuvieras ropa. Yo que para pensarte pura me hice mago, y así, con el embrujo de mi mirada enamorada te empobrecía, y en un viento de mis ojos quitaba de ti todo lo que no fueras tú misma. Te desnudaba, te dejaba sin ropa ni vetusta residencia, ni sirvienta ni té, ni mesita de noche, ni neceser ni joyas, sino desnuda, completamente desnuda y sin casa donde guarecerte del frío para que corrieras hacia mí, y tu abrigo fuera yo. Porque te imaginaba en una playa sola, sin guardianes que te cuidaran, sin la protección de tus portones, sino sola, únicamente acompañada por mí, que también estaría empobrecido de ropa y zapato, carro, libretas de banco y había hecho volar lejos todo, corbatas, trajes, autos. Para presentarme ante ti sin mácula social, sin más bienes que el bien de nuestro amor, que nos había dicho a los dos como Cristo a aquél rico: “Abandonen todo y síganme. Dejen su ropa y síganme. Dejen su casa y síganme. Dejen dinero y síganme. Dejen vergüenza y síganme. Dejen pudor y síganme". Así, tú a secas, y yo a secas del mundo. Sólo vestidos de nuestras humedades. Sin más liquidez y sin más líquido que el que sale de nosotros cuando pensamos en nosotros. Así te imaginaba yo en mis noches de versos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero tú, ahora has bajado en esa ventana sin preocuparte de cerrarla ni de que yo estoy mirándote. Y, celoso, me imagino que alguien ha ido subiéndo con su boca desde la punta de los dedos de tu pie hasta el tobillo, ha pasado los tersos vellos de las piernas, ha subido a la rodilla y la ha hecho temblar, y ha seguido al lugar que yo soñaba mío y lo ha tomado y tú no has podido resistir más de pie. Ese golpe de pasión te lanza al piso ya hecha carne sin espíritu, entregada por completo al mal, al mal mejor de la vida. Te has caído no estrepitosamente, sino suavemente, sin sentir que caes. Has caído como si subieras. Como tus ojos, que han llorado como si rieran. O tu boca, enrojecida como si la golpearan, cuando lo que han hecho es halarla y dejarla y volver a halarla y hacerla sentir que no es boca sino pubis, que no tiene dientes sino labios inferiores, y que su lengua es abertura junto a otra lengua-tizón que se apaga en ti para encenderse. Lenguas que son sexo macho y hembra, que luchan y se envuelven, que se acuestan y mugen con tambores de victoria y retirada y vueltas y revueltas.Todo eso imagino, y me desespero y desnudo como estoy salgo y corro cuchillo en manos. Voy decidido a hacer una locura, a matar, a perseguir, a delinquir por amor, a hacer mi venganza contra ti y contra el que contra mí peca contigo, y yo sin derecho a defensa ni a reproche, sin derecho a nada, porque nada me has dado ni te he pedido, pero con mis nervios endureciendo mis músculos, salgo con puños al ristre, furor al cinto, con la vida y la muerte a cuestas, para darlas o recibirlas sin calcular conveniencias… Voy corriendo a cortar de raíz esa pasión de aquella que yo busco por ella y los demás buscan por ropa y zapatos y perfumes y dinero al portador. Voy a derramar sangre de la sangre que amo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Huyo hacia esa casa, y entro a romper con todas mis fuerzas ese asalto de amor, y te encuentro aquí, en el piso. Con tus ojos que me miran que he entrado desnudo. Te sorprende el cuchillo. Caigo sobre ti después de abandonar el arma y cambiar la pasión de matar por la de amar, de herir por sentir, la de vencer por poseer. Te torno y te retorno, y entro en toda tú. Entro en ti en cuerpo y alma y me envuelvo en tus labios que imaginaba rojos y veo lívidos. Los pongo morados de placer como suponía que el amante los había puesto y hago todo lo que especulaba yo que hacía el amante cuando pensaba que te había secuestrado hacia el piso. La concuspicencia te da energía, el pecado te hace descubrir la pasión, por la lascivia vives, y descubres que fornicar es vivir, que el paraíso habita en la carne, y que la salvación está en la ausencia del alma, que lo cede todo al cuerpo enseñoreado sobre las aguas vitales. Todo el aire no alcanza para nuestros pulmones, nos ahogamos, nos soltamos y nos sentamos y volvemos a caer, y esta vez subes sobre mí, rítmicamente te meces, y te duermes. Suavemente. Y mientras entras en el sopor del sueño te explico que yo siempre te amé por encima y por debajo de la ropa y sin contabilidad. Tus ojos me dicen que lo sabías. Que siempre lo supiste. Y esperabas que te lo dijera. Y te dije: llegó el momento de decírtelo. Y te dije: Voy ahora a mi casa a buscar los poemas. Con un ligero movimiento, tus labios dijeron no. Lo repitió tu cuello al inclinarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mientras te veía con tus ojos cerrados, feliz de haberte extenuado de placer, yo me senté a tu lado y te dije un poema, el otro, el otro el otro, sin saber cómo podía recordarlos, poemas de los cientos con que llené papeles por tus ojos de lagarto, de cocodrilo o sapo. Por tu boca de horizonte. Por su nariz de acantilado. Por tu senos de pirámides erectas a las que el tiempo multiplica la pasión por su misterio cuando desafiantes miran hacia el cielo. A tu vientre de mejillón con su ostra que brilla desafiando tu caída. Y quisiste consolarme, distraerme, seducirme, envolverme cuando tu respiración me hizo sospechar que te ibas, que te ausentabas de tu cuerpo. Que abandonabas el cuarto donde estábamos. Quisiste devolverte, rechazar el camino. Y volví a recordar y a decirte mis poemas, tus poemas. Fue inútil la letra, pobre la palabra, ruido el ritmo y descendí del verso a lo vano.Y concluí en que debía decirte en forma poco lírica la palabra más repetida del amor. Decirte sin belleza, sin rima, sin mesura, sin hermosos tropos, sin sublimes imágenes, mi antiguo y místico secreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y así le gané la carrera por unos segundos al implacable veneno que tomaste. El tiempo me alcanzó para decirte en forma cursi, en rústica y burda y desesperada prosa, la vieja y repetida, la tontísima frase, la insulsa invocación de los enamorados de Corín Tellado. Le plagié el final de sus novelas y le dije vulgarmente a tus sordos oídos que te amo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-133051356085384731?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/133051356085384731/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=133051356085384731&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/133051356085384731'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/133051356085384731'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2008/07/por-fin-llega-el-amor.html' title='Por fin llega el amor'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-3736442305948709954</id><published>2008-07-15T20:01:00.001-04:00</published><updated>2008-07-18T20:38:39.215-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayos'/><title type='text'>¿Para qué sirven los filósofos?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;TEXTO DEL EPÍLOGO ESCRITO POR JUAN FREDDY ARMANDO PARA EL LIBRO "ESPEJO DE BABEL", DEL FILÓSOFO, ENSAYISTA Y CATEDRÁTICO DOMINICANO LUIS O. BREA FRANCO, PUESTO A CIRCULAR EL 7 DE AGOSTO DE 2006, EN SANTO DOMINGO, CAPITAL DE LA REPÚBLICA DOMINICANA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A modo de epílogo &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Luis O. Brea Franco o las utilidades del pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Para qué sirven los filósofos? ¿Qué sentido tiene investigar sobre la esencia del ser, el origen y destino del hombre, habiendo tantas urgencias inmediatas? ¿Para qué hurgar acerca del bien y el mal? ¿Qué ganamos con saber lo que pensaron unos viejos barbudos que conocemos sólo a través de sus sobrias estatuas de ojos ciegos y sus pesados libros de tapa dura?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Parece un contrasentido plantearse estas interrogantes, sin embargo mucha gente simple se las hace. Y algo peor: hay profesionales de la economía, ingenieros, abogados, médicos, sociólogos, tecnócratas, que deciden el futuro de nuestros pueblos, a los que estas preguntas ni siquiera les pasan en vuelo rasante sobre sus cabezas. Desprecian la maravilla del pensar, la belleza del pensar, el valor del pensar. Pues lo consideran inútil, tal como consideran inútil el arte, pues no se sobrecogen ante una sinfonía de Beethoven ni se subliman ante un poema de Byron ni se estremecen ante un cuadro de Goya. Tal vez porque ven estas obras como intangibles juegos, como si los números y figuras y cuadros con los que ellos trabajan no fuesen también intentos intangibles de acercarse a la intocable realidad, que además fueron creados en ese juego indispensable del filósofo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero si de algo ha de servir para definir la esencia de este manojo de reflexiones de Luis O. Brea Franco es precisamente como demostración de que el filósofo realiza un trabajo harto útil a la sociedad, valioso para plantearse, definir y resolver problemas nodales de la existencia humana. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ello, sería tan útil tanto para el dominicano sencillo así como para los profesionales especialistas en las distintas áreas del saber, abrevar en las aguas ricas de este libro de Luis O. Brea Franco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La diversidad temática es la primera virtud que resalta en estos escritos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En sus pasos como caballero andante del pensamiento, montado en su rocín de teclas y verbo al ristre, en el rol de antiguo y nuevo soñador platónico de que se realice la idea del bien en la sociedad dominicana, este gran pensador –para mí el más culto y preclaro de cuantos publican actualmente sus reflexiones en el país- recorre una multitud de temas que atañen a cada uno de nosotros los que habitamos este promontorio de tierra emergida que es la isla de Santo Domingo, y especialmente la República Dominicana, sin olvidarse de la aldea global a la que pertenece. La política lo baña con sus pasiones sin impedirle ver claramente a justos y pecadores en este valle de lágrimas y flores que es nuestra época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Consigue esto usando los lentes de distintos colores que la historia del pensar nos ha brindado para que no reinventemos el mundo a cada instante, sino que sepamos que ya ha sido mirado, y que podemos remirarlo desde esos distintos cristales: desde Nietzsche, Kant, Aristóteles, Hegel, hasta los pensadores más actuales como Heidegger, Sartre, Derrida, Lacán, Negri, son cuidadosamente estudiados por el escalpelo de Brea Franco, en su relación con la ética, con la estética, con los problemas sempiternos del hombre, que algunas veces nos lucen como exclusivos de estos tiempos, cuando en realidad recorren –siempre de nuevo- el devenir de la historia humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Quien toca este libro, toca a un hombre”, ha dicho Walt Whitman para referirse a sus “Hojas de hierba”. Y “Quien toca este libro, toca al hombre”, podría decirse del de Luis Brea Franco, porque el autor hace una verdadera disección de los problemas mediatos e inmediatos del ser humano nacional, sin desmedro del universal, en la que, a la manera del antiguo arúspice egipcio, abre y hurga en sus órganos para encontrar en ellos las enfermedades del presente social dominicano y sus proyecciones al futuro. Es muchas veces duro en sus análisis, pero sin perder la esperanza. O quizás no es duro. Dura es la realidad que hemos vivido en nuestra arrítmica, irregular y contradictoria historia, en la que hemos dado tumbos como un ciego dentro de un cuarto oscuro, buscando puertas de salida hacia el progreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los problemas de la vida cotidiana del hombre moderno envuelto y revuelto en la red de los medios de comunicación con su sarta de información sin formación, de información con deformación, son una preocupación vital en los escritos de nuestro autor. La polución, el genoma humano, el calentamiento global, la biodiverdidad, la muerte lenta pero sistemática de la capa de ozono que nos protege de los rayos solares ultravioletas, el despliegue de poder de una sola potencia intentando abrazar al mundo con sus tentáculos, la lucha de civilizaciones, el riesgo nuclear y otros temas actuales no escapan del laboratorio de ese analista pertinaz e inteligente, apasionado y frío que es nuestro filósofo. Y es que Luis O. Brea Franco es un hijo legítimo del siglo que vivimos, al que analiza sin dejarse atrapar por sus trampas y minas. En su diagnóstico no hay tema fundamental de nuestro tiempo que no sea visto con sus ojos inquisidores. Ojos que, cual dios Jano, miran como eternos vigilantes, el futuro y el pasado, desde el vivo crisol del presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Siempre ha de hacer el buen esculapio, el buen galeno, el buen hijo de Hipócrates, nuestro pensador estudia la enfermedad y visualiza la medicina, ve el mal y su remedio, ofrece el diagnóstico y su receta. Propone siempre soluciones. Cumple perfectamente con el aforismo empresarial de que: “Si no viene con una solución, usted es parte del problema”. Luis O. Brea Franco es parte de la solución de nuestros males –los sempiternos y los del momento-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No deja interrogantes vacías, como un mago o brujo antiguo –que así se llamaba otrora a los sabios- para cada problema tiene una botella, para cada mal, para cada astilla, su pastilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por eso, esta colección de ensayos breves -algunas veces no tan breves- está profundamente imbricada en su época sin dejar de ser eterna, tiene su raíz en el presente y sus flores en el mañana, pues si pienso en el hombre del siglo XXII, lo veo leyendo estos textos como suyos, porque los temas que andan en ellos están arraigados, como el arte, ¿y quién ha dicho que pensar y exponer el pensamiento no es un arte?, en lo eterno, lo perenne, sin dejar de ser radicalmente dueño del ahora y el aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A nuestro filósofo le interesa la eternidad, la perenne actualidad de sus expresiones, de su reflexionar, pero, eso sí, sin subir y encerrarse en la Torre de Marfil de que hablaba Rubén Darío, sin evadir los candentes y acuciantes problema del momento, como son: los del patrimonio subacuático, el dominio cultural estadounidense sobre el mundo, con el porcentaje de distribución de películas, videos y otros materiales, la fatídica administración del último gobierno perredeísta, la violencia que nos acecha en calles y resquicios y hasta en los hogares, la discriminación, el hambre, las dificultades de la educación en nuestros países laten en los acuciosos dedos que digitan el pensamiento de Luis O. Brea Franco, como filósofo que reflexiona y soluciona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Eso sí, sin olvidarse de los clásicos y siempre vigentes temas del quehacer filosófico, de los grandes problemas que preocuparon a Parménides y a Zenón de Elea, a Santo Tomás y a Leonardo Da Vinci o a Protágoras y Gorgias, a Dante o Petrarca. Por eso, he ahí su viaje por la idea del movimiento, por la categoría de libertad, por el concepto del ser como núcleo y conjunto universal, por la posibilidad de percibir o no la verdad que negaron los agnósticos como Russell y Bergson o dificultaban pesimistas como Kierkegaard y Berkeley.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El autor ha referido el título y contenido de su trabajo a dos maneras de ver la cultura. La primera articula desde el punto de vista del espejo de Babel, desde el de su visión sobre los problemas que acucian la sociedad actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Porque la torre de Babel fue un hecho cultural, una tradición fantástica, mitológica del pueblo hebreo de la que la humanidad se ha apropiado. Y cuando Luis Brea vuelve a ella, lo hace de una manera excelente, porque no vuelve a la torre sino a su espejo, no a ella sino a su imagen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se refiere a su visión como sueño de perfección del hombre al querer llegar al cielo, en una escala infinita que busca alcanzar las cimas de la plenitud, el paraíso del ser, el dorado que añoraron los conquistadores, las minas de oro del rey Salomón, en una palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;También es muestra de la multiplicación de lenguajes y formas necesarios para entendernos con un universo cuya principal característica es la diversidad en que vivimos hoy en nuestra Babel informatica: de culturas, de costumbres, de visiones del mundo, de sueños mezclados como los metales al crisol del fuego social y personal.La segunda manera de enfocar lo cultural queda vista en el subtítulo. Si hay un tema que inquieta a nuestro pensador, es el cultural, tanto enfocado en su sentido lato de ser todo lo que hace el humano como respuesta a las necesidades y retos de la vida, como desde el punto de vista estricto de la cultura identificada como manifestación creativa, artística, innovadora y recreadora del mundo elevado a la perfección de la fantasía, que es el arte en su rica gama sintetizadora de las aspiraciones del hombre y la mujer de todos los tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Porque Luis O. Brea Franco no es sólo estudioso observador del tema cultural, sino que es también actor, puesto que este libro mismo y su quehacer como catedrático y sus noches de reflexión, son muestra de sus actividades culturales. Y no se queda ahí. El autor ha sido incluso protagonista del diseño de políticas culturales desde el poder, de modo que, como diría Martí, conoce el monstruo porque ha vivido en sus entrañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y sabe que uno de los caminos para salir del subdesarrollo es la cultura como bandera de identidad de nuestros pueblos, como estandarte que eleve la imagen y la autoconciencia de nuestras naciones, visualizadas en el mundo sólo a través de hechos y situaciones que las denigran; la cultura es, además, bien de mercado en un mundo donde el desarrollo de la industria cultural es uno de los dominios fundamentales que requieren desarrollar nuestros pueblos no sólo para fortalecer su identidad y mantener en alto los valores de su historia y de su arte, sino sobre todo como armas de negocio en el concierto de las naciones. Muestra, reitero, nuestro autor, que el pensar no es una peregrina forma solitaria de perder el tiempo analizando la inmortalidad del cangrejo sino un arma útil, indispensable en las manos mentales del lector y la lectora modernos, como lámpara de Diógenes para poder andar en esta todavía oscura y confusa, para los más, Sociedad del Conocimiento en que tenemos que aprender a vivir. A este respecto, este libro nos permite comprender que la cultura no tiene sólo un valor simbólico o de solaz en la vida del humano, sino que también tiene valor utilitario como respuesta a nuestros grandes problemas y necesidades económicas. Quiero destacar que los dominicanos podemos mostrar este libro: “El espejo de Babel”, como un ejemplo de que el oficio de pensar es altamente útil como instrumento indispensable para el ser humano enfrentar sus urgencias en los diversos campos de la vida. También muestra que la filosofía ha echado sólidas raíces en la República Dominicana. Que la nuestra cultura también da sus excelentes frutos, como lo es el autor mismo, en su vida concreta como pensador y activo interlocutor en el público debate con miras a vislumbrar caminos y cambios factibless para consolidar en nuestro país una sociedad moderna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Orgullosos hemos de estar de tener a un pensador de su estatura, un analista de su prosapia, un estudioso de su alta formación y agudeza y un escritor de tan elegante manejo del discurso... Eso es Luis Oscar Brea Franco.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-3736442305948709954?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanfarmando.blogspot.com/feeds/3736442305948709954/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8117458422333161816&amp;postID=3736442305948709954&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/3736442305948709954'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/3736442305948709954'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2008/07/para-qu-sirven-los-filsofos.html' title='¿Para qué sirven los filósofos?'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-465670635745039428</id><published>2008-05-18T20:14:00.001-04:00</published><updated>2008-07-18T20:39:00.251-04:00</updated><title type='text'>Contacto</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para contactarme puedes enviarme un e-mail pulsando &lt;a href="mailto:delfinnegro1@hotmail.com"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Gracias por visitarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-465670635745039428?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/465670635745039428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/465670635745039428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2008/05/contacto.html' title='Contacto'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-399274058486610558</id><published>2008-05-11T20:12:00.003-04:00</published><updated>2008-07-18T22:46:18.641-04:00</updated><title type='text'>Actividades</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Próximamente compartiré con ustedes mi calendario de actividades&lt;br /&gt;para que puedan acompañarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-399274058486610558?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/399274058486610558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/399274058486610558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2008/05/actividades.html' title='Actividades'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8117458422333161816.post-1327367107495596528</id><published>2007-04-01T18:38:00.003-04:00</published><updated>2008-07-18T20:41:47.907-04:00</updated><title type='text'>Biografía</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEbi-xxlEI/AAAAAAAAAAM/-79xRR080rM/s1600-h/delfinnegro.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5224487330507756610" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left;" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEbi-xxlEI/AAAAAAAAAAM/-79xRR080rM/s320/delfinnegro.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Nací en Hato Mayor, República Dominicana, a las 10 de la mañana del 21 de diciembre, en 1951. He escrito poemas desde los 13 años. Empecé a publicar textos poéticos y cuentísticos en el año 1973. En los suplementos culturales y revistas dominicanas han aparecido textos suyos. Tengo varias novelas, libros de cuentos, de poesía y ensayos, aún inéditos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;He sido un voraz lector de los clásicos, sin descuidar la literatura moderna. Platón, Homero, Aristóteles, Hugo, Emily Dickinson, Pound, Rabindranath Tagore, Whitman, William Carlos Williams, Gioconda Belli, Galeano, Darío,Franklin Mieses Burgos, Borges, Alexandra Pizarnik, Vallejo, Hegel, García Márquez, Cortázar, Vargas Llosa, Rosario Castellanos, Bosch, Huidobro, Lugones, Bukowsky, Alfonsina Storni, han sido algunos de mis preferidos. Aparte de las lecturas literarias, soy un aficionado a los estudios personales de filosofía: Hegel, Marx, Confusio, Krishnamurti, Platón, José Ortega y Gasset, Schopenhauer han influiido en mi formación.Mi literatura es de enfoque filosófico, erótico, humorístico, haciendo acopio de los logros vanguardistas, pero con la mira puesta más en comunicar al lector aquellas emociones que considero suficientemente inavituales, y hondura suficiente como para despertar el interés del ser humano, en vez de sorprenderlo con inútiles juegos de palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Creo que la literatura se hace con estremecimientos interiores, enfoques y formas fuera de lo común. Me gusta ser Jasón viajando en el barco Argos, que es el texto, acompañado de los lectores, que son los argonautas que comparten conmigo el camino hacia el vellocino de oro y el luminoso placer de encontrarlo o acercarse o intentarlo. Lo que me motiva a escribir es cuando una idea me cruza la cabeza, quiero leer y disfrutar el texto que la contenga, y no lo encuentro en otro escritor. Entonces, viajo por las oscuridades de mi mente con la linterna del silencio y lo buceo, lo y traigo a la superficie convertido en cuento, poema o ensayo. Y me produce tres placeres: 1-Al ocurrírseme la idea. 2-Al escribirlo. 3-Cuando un lector le hace saber que lo transportó al país emocional de donde trajo el texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;También he sido y soy militante político. Miembro fundador del Partido de la Liberación Dominicana, que creara en 1973 el Prof. Juan Bosch ha sido el más honesto y serio de los políticos dominicanos, escritor de cuentos de prestigio mundial, autor de novelas y tratados políticos, sociológicos e históricos. Juan Freddy Armando fue durante varios años Director del periódico semanario Vanguardia del Pueblo, órgano de ese Partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Soy Director Nacional del Plan Quinquenal de Motivación al Libro y la Lectura en la República Dominicana. Si quieren dar ideas para esto o donar libros, discos u otro útiles pueden escribirme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;También poseo una oficina de diseño, diagramación e impresión de libros, llamada Dolphins Editorial, y si desean publicar algún libro, escríbanme, y les haré llegar una cotización sin compromiso alguno para ustedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8117458422333161816-1327367107495596528?l=juanfarmando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/1327367107495596528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8117458422333161816/posts/default/1327367107495596528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanfarmando.blogspot.com/2008/05/biografa.html' title='Biografía'/><author><name>Juan Freddy Armando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14867698560880266773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEebgQ12uI/AAAAAAAAAAY/z0KC4GyOLu4/S220/delfinnegro.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_lbXsxI7ue3g/SIEbi-xxlEI/AAAAAAAAAAM/-79xRR080rM/s72-c/delfinnegro.jpg' height='72' width='72'/></entry></feed>
